RRC/México: El crecimiento económico en México para 2025 enfrenta un panorama desafiante, marcado por un crecimiento moderado y múltiples factores de incertidumbre. Según datos recientes:
- Crecimiento del PIB: En el primer trimestre de 2025, la economía mexicana creció un 0.2% trimestral y un 0.6% anual, según la Estimación Oportuna del PIB del INEGI. Esto evitó una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción), pero refleja un crecimiento débil comparado con el 1.7% anual del primer trimestre de 2024.
- Proyecciones para 2025: Las estimaciones varían según la fuente:
- La Secretaría de Hacienda proyecta un crecimiento del PIB entre 1.5% y 2.3%, ajustado a la baja desde un rango previo de 2% a 3%, debido a la incertidumbre comercial con EE.UU. y la debilidad en inversión y consumo privado.
- El Banco de México (Banxico) es más pesimista, recortando su pronóstico a 0.1%, con un rango de -0.5% a 0.7%, citando el impacto de la política comercial de EE.UU. y la desaceleración económica global.
- La OCDE estima una contracción del 1.3% en 2025, atribuyéndola a los aranceles impuestos por EE.UU. y la incertidumbre política.
- Analistas privados, según la Encuesta de Banxico, prevén un crecimiento de apenas 0.2%, con un 41% de probabilidad de contracción en el segundo trimestre.
- Factores clave:
- Actividades económicas: Las actividades primarias (agricultura, ganadería) crecieron un 8.1% trimestral, impulsando el PIB. Sin embargo, las actividades secundarias (industria) se contrajeron un 0.3% trimestral y un 1.4% anual, afectadas por el proteccionismo comercial de EE.UU. y la incertidumbre por aranceles. Las actividades terciarias (servicios, 63.6% del PIB) se estancaron.
- Política comercial de EE.UU.: Los aranceles impuestos por la administración Trump, especialmente en sectores como acero, aluminio y autopartes, han generado incertidumbre y afectado las exportaciones mexicanas, que representan más de 505,000 millones de dólares anuales.
- Incertidumbre interna: La elección del Poder Judicial en junio de 2025 y la desaparición de organismos autónomos (COFECE, IFT, CRE, INAI) han elevado la incertidumbre jurídica, desincentivando la inversión.
- Consumo e inversión: El consumo privado y la inversión fija bruta muestran desaceleración. La inversión en construcción no residencial cayó un 16.3% en octubre de 2024, aunque la inversión en maquinaria y equipo creció un 4.2%.
- Mercado laboral: El empleo formal se redujo un 60% en los primeros cinco meses de 2025, y la confianza del consumidor está en declive, lo que refuerza el estancamiento económico.
- Oportunidades y desafíos:
- Nearshoring: A pesar de los retos, México mantiene oportunidades en el nearshoring, especialmente en manufactura, si logra aprovechar la reconfiguración de cadenas de suministro globales.
- Política monetaria: Banxico ha reducido la tasa de interés a 9%, con expectativas de mayores recortes (hasta 7.75% a fin de año), para estimular la economía ante el riesgo de recesión.
- Inversiones públicas y privadas: Se necesitan proyectos de coinversión en infraestructura y energía para impulsar el crecimiento a largo plazo. El Plan México busca promover estas iniciativas, pero requiere marcos claros para generar confianza.
- Perspectiva oficial: La presidenta Claudia Sheinbaum defiende un panorama positivo, proyectando un crecimiento de 1.5% a 2% para 2025, impulsado por estrategias para fortalecer el mercado interno y el empleo. Sin embargo, reconoce que el crecimiento del PIB no es el único indicador, priorizando el bienestar social.
Conclusión: La economía mexicana en 2025 crece marginalmente, pero está cerca del estancamiento, con riesgos de contracción debido a factores externos (aranceles de EE.UU.) e internos (incertidumbre jurídica y débil inversión). Para revertir esta tendencia, es crucial fortalecer la inversión público-privada, reducir la informalidad laboral (54.3% de la fuerza laboral) y mejorar la competitividad a través de políticas que fomenten la confianza y la estabilidad.
