Armando
Por Armando J Garcia.
El sistema intentó cerrarle la puerta a Somos Mexico y terminó abriéndole una ventana.
Hay victorias que se celebran. Y hay victorias que incomodan.
La resolución del Tribunal Electoral que confirmó la validez de las afiliaciones de Somos México pertenece a la segunda categoría.
No porque se trate de un simple trámite jurídico. Tampoco porque un grupo ciudadano esté a punto de convertirse en partido político nacional.
La verdadera razón es otra.
Durante estos últimos 8 años, el sistema político mexicano se acostumbró a competir entre los mismos actores, con los mismos discursos y las mismas estructuras de poder.
Por eso resulta tan revelador que una organización ciudadana que aún no obtiene formalmente su registro haya provocado impugnaciones, recursos legales y una disputa que llegó hasta la máxima autoridad electoral del país.
¿Crees que la pregunta de Si Somos México era irrelevante?
Entonces, ¿por qué combatirlo?
Si no representaba una alternativa, ¿por qué intentar frenar sus afiliaciones?
Y si no tenía posibilidades reales de crecer, ¿por qué dedicar tantos esfuerzos para impedir su avance?
La resolución del tribunal no solo valida afiliaciones.
Termino validando algo mucho más importante.
El derecho de miles de ciudadanos a construir una nueva opción política fuera de las estructuras tradicionales.
Quizá por eso la noticia no es que Somos México esté más cerca de convertirse en partido político.
La noticia es que el monopolio de las opciones políticas comienza a encontrar competencia.
Y eso, para algunos, resulta mucho más peligroso que cualquier resolución judicial.
Todo indica que el próximo 25 de junio Somos México obtendrá su registro como partido político nacional. Y ante este resolución
Qué tan profundo será su impacto en la elección de 2027.

