Ciudad de México (RRC): En el marco de la conmemoración del Día de la Marina Nacional, la Armada de México demostró su capacidad operativa para proteger los mares y costas del país mediante ejercicios de interdicción marítima, una estrategia especializada destinada a combatir actividades ilícitas y salvaguardar los intereses nacionales en las Zonas Marinas Mexicanas.
Durante la ceremonia, integrantes de la Unidad de Operaciones Especiales y del Batallón de Fusileros Paracaidistas realizaron una exhibición táctica en la que neutralizaron una embarcación infractora mediante una operación coordinada de abordaje. La maniobra incluyó la inserción de personal por soga rápida desde un helicóptero, recurso que además proporcionó vigilancia aérea y seguridad perimetral durante la intervención.
La Secretaría de Marina destacó que la protección de la soberanía marítima requiere una respuesta inmediata, coordinada e interoperable, por lo que la Armada proyecta su Poder Naval en el mar, aire y tierra para contribuir al mantenimiento del orden, la paz y la seguridad interior del país.

Como parte de esta misión, la institución desarrolla de manera permanente operaciones de interdicción marítima enfocadas en la vigilancia de las aguas nacionales y la detección de embarcaciones presuntamente relacionadas con actividades como el contrabando, el tráfico de drogas y otras acciones vinculadas al crimen organizado.
Estas operaciones integran procedimientos especializados de inserción, enganche, abordaje e inserción por soga rápida, considerados de alta complejidad debido a la precisión y coordinación que demandan en escenarios de riesgo.
La formación del personal naval para este tipo de misiones se realiza de manera gradual. Inicialmente, los elementos reciben capacitación en tierra sobre protocolos de seguridad, técnicas de abordaje, uso de armamento, comunicaciones tácticas, primeros auxilios, marco jurídico y trabajo en equipo. Posteriormente, el entrenamiento se traslada a unidades de superficie, donde se practican maniobras de persecución, interceptación y aseguramiento de embarcaciones.

En una fase más avanzada, se incorporan medios aéreos, principalmente helicópteros, para desarrollar ejercicios de inserción rápida, vigilancia y reconocimiento, fortaleciendo la coordinación entre plataformas marítimas y aéreas.
La demostración presentada durante la ceremonia recreó una operación real de interdicción. Primero, mediante inteligencia naval y sistemas de vigilancia marítima se detectó una embarcación sospechosa que intentó evadir a las autoridades. Posteriormente, patrullas interceptoras realizaron maniobras de aproximación hasta asegurar el objetivo.
De manera simultánea, elementos de Infantería de Marina descendieron desde un helicóptero mediante soga rápida para tomar el control de la cubierta, capturar el puente de mando y bloquear las comunicaciones. Paralelamente, otra célula operativa aseguró el cuarto de máquinas para detener la propulsión de la embarcación e inmovilizarla, procediendo al aseguramiento de los tripulantes con apego a los derechos humanos y al marco jurídico marítimo.

Asimismo, se simuló una situación de emergencia con una persona caída al mar, activándose el protocolo de búsqueda y rescate. Personal especializado desplegó una embarcación tipo Defender y un nadador de rescate que aplicó técnicas de recuperación y brindó atención inmediata, reafirmando la vocación humanitaria de la Armada de México.
La institución naval subrayó que la interdicción marítima es el resultado de una doctrina sustentada en inteligencia, planeación estratégica y adiestramiento permanente, elementos que permiten responder eficazmente ante amenazas transnacionales y fortalecer la seguridad en los espacios marítimos nacionales.
Con este tipo de ejercicios, la Armada de México reafirma su capacidad para actuar en escenarios complejos y simultáneos, contribuyendo a la defensa de la soberanía marítima y a la protección de los intereses de la nación.

