Por Ricardo Reyes.
En un claro intento de capitalizar el trabajo y la imagen de los empleados municipales, la presidenta municipal de Tepic, Geraldine Ponce, acudió al evento del Día del Burócrata organizado por el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado y Municipios (SUTSEM), donde no perdió la oportunidad de aparecer sonriente junto a los verdaderos protagonistas.
“Gracias al Secretario General del SUTSEM, Oscar Cedano, por la invitación… Hoy, en el Día del Burócrata, ellas y ellos también sonríen”, declaró la edil.
Y es que los trabajadores del SUTSEM sí tienen razones para sonreír: son ellos quienes, con su esfuerzo diario, mantienen viva la maquinaria del Ayuntamiento. Desde la atención en ventanillas, la recolección de basura, el mantenimiento de calles, mercados y espacios públicos, hasta la operación administrativa que permite que la ciudad no se paralice. Son los burócratas de base quienes cargan con la responsabilidad real del servicio al ciudadano, muchas veces en condiciones complicadas y con recursos limitados.
El dirigente sindical Oscar Cedano ha consolidado una gestión que defiende los derechos laborales y busca mejorar las condiciones de los trabajadores, manteniendo al mismo tiempo un canal de diálogo institucional. Su liderazgo ha sido clave para que el personal del municipio siga cumpliendo con su labor pese a los retos financieros y operativos que enfrenta el gobierno local.
Sin embargo, el evento dejó claro que Geraldine Ponce intenta colgarse del buen nombre y el trabajo de estos servidores públicos. En medio de una administración municipal criticada por rezagos en servicios, obras inconclusas y una percepción ciudadana de ineficiencia, la alcaldesa busca ahora fotografiarse y asociarse con la labor de quienes realmente operan el día a día.
Esta no es la primera vez que Ponce intenta capitalizar el esfuerzo ajeno para mejorar su imagen. Mientras los trabajadores del SUTSEM cumplen con su deber bajo la lluvia, con el sol o en condiciones adversas, la presidenta aparece solo en los eventos protocolarios para lucir cercanía y “apoyo a los trabajadores”, buscando rédito político de cara a futuros proyectos personales.
Los burócratas de Tepic merecen un reconocimiento genuino por su labor, no que se les utilice como fondo de foto para mejorar la narrativa de una gestión que, en los hechos, ha sido cuestionada por los resultados.
Geraldine Ponce puede sonreír al lado de ellos, pero los tepicenses sabemos distinguir entre quien trabaja todos los días y quien solo llega a cortarse el listón y tomarse la foto. El esfuerzo es de los trabajadores y de su dirigente Oscar Cedano, no de la edil que busca colgarse de su esfuerzo.

