Por Ricardo Reyes.
La inseguridad en calles y espacios públicos continúa siendo una de las principales preocupaciones para los ciudadanos en México. Durante los primeros tres meses de 2026, el país acumuló 10 mil 224 robos en la vía pública, una cifra que mantiene encendidas las alertas sobre la incidencia de delitos que afectan directamente a peatones y personas en espacios abiertos.
De acuerdo con registros estadísticos basados en datos oficiales, el delito de robo en la vía pública mantiene una incidencia importante en distintas entidades del país, mientras que el acumulado correspondiente al actual periodo gubernamental asciende a 55 mil 871 casos denunciados, reflejando la persistencia del problema en materia de seguridad ciudadana.
Las cifras muestran además una alta concentración de este delito en entidades con mayor densidad poblacional. El Estado de México, la Ciudad de México y Jalisco concentran cerca del 59 por ciento de los casos registrados, colocándose entre las zonas con mayor incidencia de robos a transeúntes y hechos delictivos cometidos en espacios públicos.
Especialistas en seguridad advierten que este tipo de delitos tiene un impacto que va más allá de las pérdidas económicas, debido a que incrementa la percepción de inseguridad entre la población y modifica hábitos cotidianos, desde horarios de movilidad hasta el uso de espacios públicos.
Aunque autoridades federales han reportado reducciones en algunos delitos de alto impacto, los robos en la vía pública continúan representando uno de los principales retos para las estrategias de prevención y combate a la delincuencia en el país.
Las estadísticas del primer trimestre de 2026 evidencian que la seguridad en calles y zonas urbanas permanece como una demanda prioritaria para millones de mexicanos.

