Beirut/Tel Aviv (RRC): Fuentes libanesas e internacionales reportan que fuerzas israelíes llevaron a cabo nuevos bombardeos en el sur de Líbano en las últimas horas, incluso después de que entrara en vigor un frágil alto el fuego mediado por Estados Unidos entre Israel y Líbano. Los ataques, atribuidos al Ejército israelí, se concentraron en zonas cercanas a Tiro y otras localidades del sur, donde se registraron impactos que dejaron al menos cuatro paramédicos muertos y varios heridos, según organismos de emergencias locales.
El Ministerio de Salud libanés y la Agencia Nacional de Noticias (NNA) confirmaron que los bombardeos alcanzaron áreas como Mayfadoun y el distrito de Tiro, donde columnas de humo y escombros fueron visibles en imágenes difundidas en redes sociales y verificadas por agencias internacionales. El Ejército israelí, por su parte, afirmó haber alcanzado más de 200 instalaciones de Hezbolá en las últimas 24 horas, incluyendo lanzadores de cohetes y centros de mando, como parte de operaciones para neutralizar amenazas.
Estos incidentes ocurren en medio de un contexto de alta tensión. La guerra entre Israel y Hezbolá, que se intensificó el 2 de marzo de 2026 tras el conflicto con Irán, ha dejado miles de desplazados y más de 2.000 muertos en el lado libanés, según cifras oficiales de Beirut. Aunque el presidente estadounidense Donald Trump anunció un alto el fuego histórico mediado por Washington —con conversaciones directas entre enviados israelíes y libaneses—, reportes indican que los ataques continuaron o se reanudaron poco después de su entrada en vigor.
Expertos de la ONU condenaron los bombardeos como una “agresión ilegal” e instaron a un cese inmediato de las hostilidades, especialmente tras el ataque masivo del 8 de abril, cuando Israel lanzó en solo 10 minutos más de 150 strikes que causaron cientos de víctimas. El Gobierno libanés acusó a Israel de violar el derecho internacional, mientras que Hezbolá respondió con lanzamientos de cohetes hacia el norte de Israel, aunque sin reportes de víctimas en ese lado.
Fuentes diplomáticas en Washington indicaron que las negociaciones directas entre Israel y Líbano —las primeras en décadas— buscan un acuerdo duradero que incluya el desarme de Hezbolá y una zona de seguridad en la frontera. Sin embargo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha reiterado que las operaciones contra Hezbolá continuarán mientras represente una amenaza.
La población civil en el sur de Líbano vive bajo alerta constante, con más de un millón de desplazados desde el inicio de la ofensiva terrestre israelí. Organizaciones humanitarias advirtieron sobre el riesgo de una escalada que ponga en jaque el frágil alto el fuego.
Este desarrollo genera incertidumbre sobre la estabilidad del acuerdo recién anunciado y podría complicar las conversaciones en curso. Hasta el momento, ni el Ejército israelí ni Hezbolá han emitido declaraciones oficiales sobre los últimos incidentes reportados.

