Ciudad de México (RRC): El brote de sarampión que afecta a México desde finales de 2025 ha alcanzado una dispersión nacional sin precedentes en la era poseliminación. Según los informes diarios de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, los casos confirmados se han registrado en las 32 entidades federativas y en 460 municipios del país.
Hasta principios de abril de 2026, el acumulado 2025-2026 supera los 15 mil casos confirmados, con más de 36 defunciones asociadas. Solo en 2026, los contagios ya superan las cifras totales registradas en todo 2025 (alrededor de 6,400-6,500 casos), lo que representa un incremento significativo y una transmisión sostenida.
Jalisco se ha consolidado como el epicentro actual del brote, con miles de casos confirmados (más de 5 mil en algunos cortes recientes), seguido por Chihuahua (que concentró el inicio en comunidades menonitas), Chiapas, Ciudad de México, Michoacán y otros estados como Sinaloa, Guerrero y el Estado de México. Los grupos más afectados son niños de 1 a 4 años, seguidos de niños de 5 a 9 años y adultos jóvenes de 25 a 29 años, estos últimos posiblemente por brechas en la vacunación de cohortes anteriores.
La enfermedad, altamente contagiosa y transmitida por vía respiratoria, ha generado preocupación porque México arriesga perder su certificación como país libre de transmisión endémica de sarampión por parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Expertos y autoridades señalan una combinación de factores:
- Disminución en las coberturas de vacunación (primera y segunda dosis de SRP) en años recientes, que cayeron por debajo del 95% recomendado para la inmunidad de rebaño en algunas regiones.
- Importación inicial del virus (posiblemente desde Estados Unidos, vinculada a comunidades menonitas poco vacunadas).
- Brechas en la vacunación de jóvenes adultos y niños en edad preescolar.
La Secretaría de Salud ha intensificado campañas masivas de vacunación, aplicando millones de dosis en las últimas semanas, lo que ha mostrado una tendencia a la baja en casos activos en algunas zonas. Sin embargo, la transmisión persiste en múltiples municipios.
El sarampión comienza con fiebre alta, tos, rinitis y conjuntivitis, seguido de un exantema (ronchas) que inicia en la cara y se extiende al cuerpo. Puede complicarse con neumonía, encefalitis o muerte, especialmente en niños desnutridos o no vacunados.
La medida más efectiva es la vacuna triple viral (SRP): dos dosis, la primera a los 12 meses y la segunda a los 6 años (o refuerzo según esquema). Las autoridades llaman a padres de familia, jóvenes y personas no vacunadas a acudir a centros de salud. Se recomienda evitar contacto con casos sospechosos y mantener medidas de higiene respiratoria.
Aunque se reporta una ligera disminución en la curva epidémica gracias a la vacunación intensiva, el brote sigue activo. La Secretaría de Salud mantiene la vigilancia epidemiológica y exhorta a la población a completar esquemas de vacunación y reportar síntomas oportunamente.
Este rebrote recuerda la importancia de mantener altas coberturas vacunales para proteger a los más vulnerables y evitar el retroceso en logros de salud pública alcanzados hace décadas en México.

