Récord Histórico en Retiros por Desempleo de Afores Amidst Presiones Económicas en México.

Por Ricardo Reyes.

En un contexto de debilidad laboral persistente y presiones económicas que afectan a miles de familias mexicanas, los retiros parciales por desempleo de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) alcanzaron un máximo histórico en enero de 2026. Según datos oficiales de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), 162,250 trabajadores dispusieron de 3,410 millones de pesos de sus cuentas individuales, lo que representa un incremento del 21% respecto al mismo mes de 2025. Esta cifra no solo supera los registros previos para un enero, sino que refleja una tendencia al alza que pone en evidencia las vulnerabilidades del mercado laboral, pese a una tasa de desempleo oficial que se mantiene en niveles bajos.

El año 2025 ya había marcado un precedente preocupante, con un total de 38,883 millones de pesos retirados por 1.94 millones de personas, el monto más alto en la historia del sistema. Expertos atribuyen este fenómeno a una combinación de factores: el aumento en los salarios registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que eleva el monto disponible para retiros; la presencia de intermediarios ilegales que promueven estos disposiciones; y una dinámica económica que obliga a muchos a sacrificar su ahorro pensionario para cubrir necesidades inmediatas. La Consar ha enfatizado que estos retiros no responden necesariamente a un deterioro general del empleo, ya que México registra una tasa de desempleo del 2.7% en enero de 2026, similar a la del año anterior, y una de las más bajas entre los países de la OCDE.

Sin embargo, indicadores complementarios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan matices en la crisis económica subyacente. La tasa de participación económica se situó en 58.5% en enero, una ligera disminución anual, mientras que la subocupación afectó al 6.1% de la población ocupada, y la informalidad laboral alcanzó el 54.9%. Estos datos sugieren que, aunque el desempleo abierto es bajo, muchos mexicanos enfrentan subempleo o condiciones precarias, lo que impulsa el recurso a los ahorros de retiro. «La debilidad laboral al cierre de 2025 y arranque de 2026 ha sido evidente», señalaron fuentes del sector financiero, destacando que administradoras como Afore Coppel lideraron los retiros en enero con 744.8 millones de pesos, seguida por Azteca y Banamex.

Los impactos a largo plazo son alarmantes: cada retiro reduce las semanas cotizadas para la pensión, afectando la jubilación futura de los trabajadores. En 2026, se requerirán 875 semanas mínimas para acceder a una pensión, cifra que subirá a 1,000 en 2030. Además, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 indica que el 68% de los mexicanos espera depender de apoyos gubernamentales para su retiro, un aumento del 11% desde 2021, lo que cuestiona la sostenibilidad del sistema.

La Consar ha respondido fortaleciendo el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que cerró 2025 con plusvalías de 1.14 billones de pesos y activos por 8.3 billones, equivalentes al 23.8% del PIB. Para 2026, se redujeron las comisiones a 0.54%, generando un ahorro adicional de 6.9 mil millones para los trabajadores. No obstante, alertan sobre fraudes por intermediarios, recomendando a los afectados verificar directamente con sus Afores.

Esta situación ha generado debate en redes y foros públicos, donde usuarios destacan la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres (28.6 puntos porcentuales) y critican la dependencia de «limosnas» gubernamentales en medio de presiones económicas. Analistas coinciden en que, sin reformas estructurales para impulsar el crecimiento y formalizar el empleo, los retiros por desempleo podrían continuar erosionando el ahorro pensionario, profundizando la desigualdad en un país que, pese a sus logros macroeconómicos, enfrenta desafíos cotidianos para millones de familias.

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