Pakistán (RRC): La escalada de tensiones entre Pakistán y el gobierno talibán de Afganistán alcanzó un punto crítico, cuando el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, declaró una “guerra abierta” contra las autoridades de Kabul.
En un mensaje publicado en la red social X, Asif afirmó: “Nuestra paciencia ha llegado al límite. Ahora es guerra abierta entre nosotros y ustedes”. El funcionario acusó al gobierno talibán de agresión abierta y de no priorizar la paz regional tras la retirada de fuerzas internacionales, e incluso lo señaló de convertir Afganistán en una “colonia de la India”.
La declaración se produjo horas después de que las fuerzas aéreas paquistaníes llevaran a cabo bombardeos contra objetivos en las ciudades de Kabul (la capital), Kandahar y la provincia de Paktia, según confirmaron autoridades de Islamabad. El ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, calificó los ataques como una “respuesta adecuada a la agresión abierta de los talibanes afganos”, mientras que el ministro de Información, Attaullah Tarar, precisó que se atacaron “objetivos de defensa talibanes” en esas zonas.
Por su parte, el gobierno talibán en Kabul confirmó este viernes haber ejecutado nuevos ataques contra posiciones del ejército paquistaní a lo largo de la frontera, en una operación que describieron como represalia por bombardeos previos paquistaníes en provincias afganas. El portavoz talibán Zabihullah Mujahid reportó explosiones y sobrevuelos de aviones en Kabul y Kandahar, aunque afirmó que no se registraron víctimas en los ataques paquistaníes más recientes y que las fuerzas afganas ya habían iniciado acciones de retaliación.
El intercambio de fuego y ataques aéreos se enmarca en una serie de enfrentamientos fronterizos que se han intensificado en los últimos meses, con acusaciones mutuas: Pakistán señala que los talibanes permiten refugios a militantes del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), mientras que Kabul denuncia incursiones y bombardeos indiscriminados que afectan a civiles.
Hasta el momento, ambos bandos reportan decenas de bajas en el otro lado (cifras que no han sido verificadas de forma independiente), y la violencia ha desplazado a miles de personas en zonas fronterizas. La comunidad internacional observa con preocupación esta escalada, que pone en riesgo cualquier posibilidad de diálogo mediado por terceros, como Qatar.
La situación en la línea Durand —la disputada frontera entre ambos países— permanece altamente volátil, con reportes de combates continuos y el riesgo de una confrontación más amplia en la región.
