Beirut/Washington (RRC): El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó este lunes la salida inmediata del personal no esencial y de sus familiares elegibles de la Embajada estadounidense en Beirut, Líbano, como medida precautoria ante el deterioro del entorno de seguridad en la región, en medio de una creciente confrontación con Irán.
Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó la decisión, explicando que «evaluamos continuamente el entorno de seguridad y, con base en la revisión más reciente, determinamos prudente reducir nuestra presencia a personal esencial». La embajada permanecerá operativa con su núcleo de funcionarios, pero se trata de una medida temporal destinada a garantizar la seguridad del personal diplomático mientras se mantiene la capacidad de asistir a ciudadanos estadounidenses.
Fuentes en la embajada estimaron que alrededor de 50 personas fueron evacuadas, mientras que un funcionario del Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut reportó que al menos 32 miembros del personal diplomático, junto con familiares, partieron en vuelos comerciales este lunes. El Departamento de Estado actualizó su aviso de viaje para Líbano, manteniendo el nivel 4 – No Viajar – y suspendiendo temporalmente los servicios consulares rutinarios, aunque se atienden emergencias.
La evacuación se produce en un contexto de alta tensión entre Washington y Teherán, derivado del estancamiento en las negociaciones para limitar el programa nuclear iraní. El presidente Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con acciones militares contra Irán si no se alcanza un acuerdo que frene su enriquecimiento de uranio y elimine sus reservas existentes. En las últimas semanas, Trump ha advertido públicamente que «ocurrirán cosas realmente malas» si Teherán no cede, y ha calificado la posibilidad de un «ataque limitado» como una opción sobre la mesa para presionar en las conversaciones indirectas.
Paralelamente, el Pentágono ha intensificado su despliegue militar en Oriente Medio a niveles no vistos en décadas: el grupo de portaaviones USS Abraham Lincoln ya opera en la zona, y el USS Gerald R. Ford –el portaaviones más grande del mundo– se dirige hacia la región acompañado de destructores y más de 5.000 efectivos adicionales. Este segundo grupo naval se posiciona cerca del estrecho de Ormuz, vía crítica por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial, donde Irán ha realizado ejercicios navales con fuego real en respuesta a las amenazas estadounidenses.
Líbano, donde opera la milicia chiíta Hezbolá –aliada cercana de Irán–, es considerado un punto vulnerable ante una posible escalada. Analistas señalan que, en caso de un ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes, Teherán podría responder mediante proxies como Hezbolá, poniendo en riesgo intereses estadounidenses en la región, incluida la embajada en Beirut.
El gobierno iraní ha rechazado las presiones y ha advertido que cualquier acción militar sería «un acto de agresión» que provocaría una respuesta «decisiva». Mientras tanto, las conversaciones indirectas continúan, aunque fuentes indican que las perspectivas de un acuerdo se definirán en los próximos días.
La Embajada de Estados Unidos en Beirut instó a los ciudadanos estadounidenses en Líbano a considerar abandonar el país lo antes posible, ya que los vuelos comerciales siguen disponibles, aunque podrían cancelarse sin previo aviso.
