Washington (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que México dejará de enviar petróleo a Cuba, a pesar de la disposición expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum de mantener ayuda humanitaria a la isla caribeña.
En declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval y a bordo del Air Force One, Trump reiteró que México suspenderá los envíos de crudo, en el marco de su estrategia para presionar al gobierno cubano y forzar un acercamiento diplomático con Washington. “México va a dejar de enviarles petróleo. Es una nación fallida, no reciben dinero de Venezuela ni de ningún otro lugar. México dejará de enviarles petróleo”, declaró el mandatario estadounidense, quien también destacó que ya mantiene conversaciones con líderes de La Habana.
La afirmación de Trump contrasta con la postura oficial del gobierno mexicano. La presidenta Sheinbaum ha negado haber acordado directamente con Trump la suspensión de los envíos petroleros y ha enfatizado que no abordaron el tema en sus conversaciones telefónicas. “No hablamos nunca con el presidente Trump del tema del petróleo con Cuba”, aclaró la mandataria durante un evento en Sonora, donde anunció que México enviará ayuda humanitaria a la isla “esta semana”, incluyendo alimentos y otros productos básicos a través de la Secretaría de Marina.
Sheinbaum ha defendido que cualquier medida relacionada con el petróleo se resolverá “por vías diplomáticas” y por “razones humanitarias”, mientras explora alternativas para apoyar al pueblo cubano sin confrontación. El gobierno mexicano ha advertido repetidamente que cortar el suministro energético podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance en Cuba, afectando hospitales, alimentación y servicios básicos, en un contexto de apagones frecuentes y escasez de combustible en la isla.
El endurecimiento de la posición estadounidense se enmarca en una orden ejecutiva firmada por Trump a finales de enero, que declara una “emergencia nacional” por las supuestas amenazas del gobierno cubano y faculta la imposición de aranceles extraordinarios a productos de países que suministren petróleo o derivados a Cuba. México, principal proveedor de crudo a la isla desde 2025 (superando a Rusia y Venezuela), se ve directamente presionado por esta medida, ya que representa su mayor socio comercial.
Reportes indican que Pemex ha pausado o reducido envíos recientes, aunque el gobierno mexicano lo califica como decisión soberana y no como respuesta directa a presiones externas. Trump ha calificado a Sheinbaum como “muy buena” por supuestamente acatar su petición de detener los envíos, versión desmentida por la presidenta mexicana.
Este diferendo se suma a las complejas negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, en un momento en que ambos países avanzan en la revisión del T-MEC y mantienen diálogo sobre temas de seguridad y comercio. La situación pone a prueba la diplomacia de Sheinbaum para equilibrar la solidaridad histórica con Cuba y la relación pragmática con Washington.

