Washington (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una entrevista exclusiva con The New York Post que el crudo venezolano incautado en al menos siete buques petroleros ya está siendo procesado en refinerías estadounidenses, principalmente en la zona de Houston, Texas.
“El petróleo está llegando a las refinerías de Houston, en varios lugares. Por decirlo de algún modo, ellos no tienen ningún petróleo. Nosotros nos llevamos el petróleo”, declaró Trump al medio neoyorquino. El mandatario enfatizó que el gobierno estadounidense controla la totalidad del crudo interceptado y que este se gestiona directamente desde territorio norteamericano.
Según las declaraciones del presidente, los cargamentos incautados —capturados en operaciones militares y marítimas en el Caribe— ya se encuentran en proceso de refinación. Trump adelantó que, tras esta fase inicial, grandes empresas petroleras estadounidenses entrarán en escena para explotar mayores volúmenes de crudo venezolano. “Después entrarán las grandes empresas petroleras y nos llevaremos tanto petróleo que Venezuela ganará más dinero de lo que haya ganado jamás”, afirmó, sugiriendo que los ingresos beneficiarían tanto a Estados Unidos como a Venezuela bajo el nuevo esquema de relaciones bilaterales.
Estos comentarios se enmarcan en el contexto de la intervención militar estadounidense del pasado 3 de enero, que resultó en la captura del expresidente Nicolás Maduro y el establecimiento de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Trump destacó la “estupenda relación” con la presidenta interina, a quien calificó de “fantástica”, y mencionó el uso de tecnología avanzada —como un dispositivo denominado “el trastornador”— para neutralizar defensas venezolanas durante la operación.
La incautación de los buques forma parte de una estrategia más amplia que incluye el control temporal de la producción y exportación de petróleo venezolano, con ventas proyectadas de hasta 50 millones de barriles a precios de mercado. Trump ha insistido en que este proceso busca revertir lo que él describe como “robos” históricos de activos estadounidenses en Venezuela durante gobiernos anteriores.
Hasta el momento, ni el gobierno interino venezolano ni PDVSA han emitido comentarios oficiales directos sobre estas afirmaciones. Sin embargo, fuentes cercanas a la administración estadounidense indican que parte de los fondos generados se destinarían a estabilizar la economía venezolana y pagar deudas pendientes, mientras que Washington mantendría supervisión sobre las finanzas petroleras del país.
La declaración de Trump ha generado reacciones mixtas en la comunidad internacional, con algunos analistas destacando el potencial para aumentar la producción venezolana y reducir precios globales del crudo, y otros cuestionando las implicaciones legales y soberanas de estas acciones en territorio venezolano.
Este desarrollo marca un nuevo capítulo en la relación energética entre ambos países tras años de sanciones y tensiones, y podría tener impactos significativos en el mercado petrolero global en los próximos meses.

