Por Ricardo Reyes.
Mientras miles de tepicenses aún recuerdan las largas filas por pipas de agua y las facturas impagables de la CFE durante su gestión, Oscar Isidro Medina López ha dado el salto perfecto: de director del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) Tepic, donde acumuló críticas por desabasto crónico y una deuda superior a los 300 millones de pesos, a regidor de la Demarcación 5 del Ayuntamiento de Tepic.
En 2019 y 2021, colonias enteras (más de 100 en algunos momentos) se quedaron sin agua potable por semanas. Los dirigentes del PAN, PRI y PRD exigieron su renuncia inmediata. La regidora Noelia Valdez Martínez fue clara: “El director del SIAPA debe renunciar si quiere andar en campaña, porque la ciudad no puede seguir sufriendo por agua mientras él hace política”. Pero Medina no solo se quedó: se dedicó a apoyar abiertamente la campaña de Geraldine Ponce mientras el servicio colapsaba.
Peor aún. Según denuncias públicas de 2021, Medina solapó como “aviadora” (empleada fantasma que cobraba sin trabajar) a la propia madre de la entonces candidata Geraldine Ponce, Marisela Méndez. ¿El premio? Al llegar Ponce a la alcaldía, lo nombró director de Servicios Públicos Municipales (que incluye SIAPA, Aseo y Alumbrado), un cargo aún más grande. Luego, el panista Medina López aterrizó como regidor, presentando informes mensuales y posando en fotos con maquinaria para “caminos saca cosechas”.
Regidores de la época ya no lo aguantaban. Iván Petrovich López Muñoz lo calificó abiertamente de prepotente: “Óscar Medina solo retrasa y perjudica el trabajo del ayuntamiento, se opone al cambio transformador en beneficio del pueblo”. Incluso la propia alcaldesa tuvo que darle un “jalón de orejas” público porque ignoraba solicitudes de gestión.
Hoy, en 2026, Medina sigue en el Cabildo, cobrando como regidor, mientras la ciudadanía sigue pagando las consecuencias de su mala administración pasada. ¿Dónde quedó la rendición de cuentas? ¿Dónde quedó la promesa de que los funcionarios ineptos no regresarían por la puerta trasera?
Los tepicenses se preguntan: ¿Cuánto más tendrá que sufrir la ciudad para que alguien como Oscar Medina López deje de vivir del presupuesto público? De director del desastre hídrico a regidor intocable… el círculo vicioso de la política tepicense continúa.

