Por Ricardo Reyes.
La alcaldesa de Geraldine Ponce volvió a recurrir a un discurso optimista en redes sociales al afirmar que sostuvo una reunión con su equipo, amigas y amigos “que todos los días luchan, trabajando por Tepic”, donde —según dijo— compartieron una visión para construir un gobierno “sensible y responsable”.
Sin embargo, el mensaje ha generado críticas entre sectores ciudadanos que consideran que este tipo de encuentros y declaraciones se quedan en el terreno del discurso político mientras la capital nayarita continúa enfrentando problemas cotidianos como baches, servicios públicos deficientes, inseguridad en colonias y rezagos en infraestructura urbana.
En su publicación, la alcaldesa aseguró que su administración tiene como objetivo que “la gente viva bien y viva cada vez mejor”. No obstante, para muchos habitantes de Tepic estas palabras contrastan con la realidad diaria de la ciudad, donde reclamos vecinales por fallas en el alumbrado público, recolección de basura irregular y calles deterioradas siguen siendo constantes.
Críticos del gobierno municipal señalan que este tipo de reuniones, rodeadas de cercanos y simpatizantes, suelen servir más como ejercicios de posicionamiento político que como espacios reales de solución a los problemas que enfrenta la ciudadanía. Además, cuestionan la falta de resultados tangibles que respalden el discurso de un gobierno “sensible”.
Mientras la administración de Geraldine Ponce insiste en proyectar una narrativa de avance y bienestar, parte de la población demanda menos mensajes inspiracionales y más acciones concretas que se reflejen en mejoras visibles para Tepic.
Para muchos ciudadanos, el reto no está en compartir una “visión clara”, sino en demostrarla con resultados que realmente transformen la vida de quienes habitan la capital nayarita.
