Trump desata furia nuclear verbal contra Irán: «Muerte, fuego y furia» si bloquean el petróleo.

Washington/ Teherán (RRC): La tensión en Oriente Medio alcanzó un nuevo pico este martes tras las amenazas cruzadas entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y altos funcionarios iraníes, en medio de una guerra que, según el mandatario estadounidense, está «muy completa» pero podría escalar dramáticamente si Teherán interfiere en el Estrecho de Ormuz.

Trump, en un mensaje publicado en su red social Truth Social, advirtió con dureza que cualquier intento de Irán por cortar el flujo de petróleo a través del estratégico Estrecho de Ormuz –por donde transita alrededor del 20% del crudo mundial– provocaría una respuesta devastadora: «Serán golpeados por Estados Unidos VEINTE VECES MÁS FUERTE de lo que han sido hasta ahora. Muerte, fuego y furia reinarán sobre ellos. Pero espero y rezo que no suceda».

El presidente estadounidense reiteró que no reconoce al recién nombrado líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei –hijo del fallecido ayatolá Ali Khamenei, asesinado en ataques previos–, y expresó públicamente su descontento con la designación, considerándola un acto de desafío del régimen iraní en plena ofensiva militar de EE.UU. e Israel.

En respuesta directa a las declaraciones de Trump, Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, lanzó una advertencia ominosa en redes sociales. El alto funcionario iraní calificó las amenazas estadounidenses como «arrogantes» y afirmó que el Estrecho de Ormuz será un canal de «paz y prosperidad» para quienes respeten la soberanía iraní, o de «derrota y sufrimiento» para los agresores. Fuentes cercanas al gobierno iraní indicaron que Teherán no permitirá «ni un litro de petróleo» salga de la región hacia países hostiles mientras continúen los bombardeos.

El intercambio de amenazas ocurre en un contexto de intensos ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra instalaciones iraníes, con el secretario de Defensa Pete Hegseth anunciando que este martes sería el «día más intenso» de operaciones militares. Trump, sin embargo, ha enviado mensajes mixtos: por un lado, asegura que la guerra está cerca de su fin y que Irán ha quedado sin capacidad militar significativa; por otro, no descarta acciones más drásticas, incluyendo incluso la posibilidad de que EE.UU. «tome control» del Estrecho de Ormuz para garantizar el paso libre de buques petroleros.

Los precios del petróleo experimentaron volatilidad extrema en las últimas horas, alcanzando picos cercanos a los 120 dólares por barril antes de retroceder tras las declaraciones de Trump sobre un posible cierre rápido del conflicto. Analistas advierten que un bloqueo sostenido en Ormuz podría disparar los precios a niveles históricos y desencadenar una crisis energética global.

Mientras tanto, la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo –un clérigo ultraconservador con fuertes lazos con la Guardia Revolucionaria Islámica– refuerza la línea dura en Teherán y complica cualquier vía diplomática inmediata. Trump ha dejado claro que no acepta este liderazgo y que cualquier intento de «mantener el mundo como rehén» con el petróleo tendrá consecuencias catastróficas.

La comunidad internacional observa con alarma cómo una guerra que parecía acotada podría derivar en un enfrentamiento mayor por el control de una de las rutas marítimas más vitales del planeta. Por ahora, el mundo contiene el aliento ante la posibilidad de que las palabras de «muerte, fuego y furia» se conviertan en realidad.

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