Washington, (RRC): El Departamento de Defensa de Estados Unidos reveló este martes que alrededor de 140 efectivos militares estadounidenses han resultado heridos desde el inicio de las operaciones contra Irán, en un conflicto que ya cumple diez días de intensos bombardeos y contraataques.
De acuerdo con el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, la gran mayoría de estas lesiones han sido de carácter leve o moderado, permitiendo que 108 de los heridos ya hayan regresado al servicio activo. Sin embargo, ocho militares permanecen en condición grave y reciben atención médica de alto nivel.
“Desde el comienzo de la Operación Epic Fury, aproximadamente 140 miembros del servicio han sido heridos en el transcurso de 10 días de ataques sostenidos”, indicó Parnell en un comunicado oficial. “La inmensa mayoría de estas lesiones han sido menores, y 108 efectivos ya han vuelto al deber. Ocho permanecen clasificados como gravemente heridos”.
Hasta el momento, el Pentágono también ha confirmado la muerte de siete militares estadounidenses en el conflicto, la mayoría ocurridas tras ataques iraníes de represalia contra bases en Kuwait y Arabia Saudita a principios de marzo. El séptimo fallecimiento fue anunciado el domingo pasado: un soldado que sucumbió a heridas graves sufridas el 1 de marzo durante un ataque iraní a una base saudí donde se encontraban tropas estadounidenses.
El conflicto, que estalló el 28 de febrero con bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones militares, nucleares y de mando en Irán —incluyendo la muerte del líder supremo Ali Khamenei y otros altos funcionarios—, ha escalado rápidamente a una guerra aérea de alta intensidad. Irán ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra bases estadounidenses en el Golfo Pérsico y contra territorio israelí, aunque su capacidad de ataque se ha visto significativamente reducida por la destrucción de gran parte de su arsenal de misiles y defensas aéreas.
Este martes, el secretario de Defensa Pete Hegseth anunció que sería “el día más intenso de ataques” dentro de Irán hasta el momento, con un despliegue récord de cazas y bombarderos. Hegseth reiteró que la campaña busca destruir por completo la capacidad misilística y la base industrial de defensa iraní, y que el conflicto “no será interminable”.
El balance humano en Irán es mucho más elevado: autoridades iraníes y organizaciones humanitarias reportan más de 1,300 muertos por los bombardeos estadounidenses e israelíes, en su mayoría civiles, con daños significativos a infraestructura en Teherán y otras ciudades.
El presidente Donald Trump ha enviado señales mixtas sobre la duración del conflicto, afirmando en ocasiones que “pronto terminará”, aunque sin descartar una prolongación de varias semanas. Los mercados financieros y el precio del petróleo han mostrado volatilidad ante el temor a una interrupción en el Estrecho de Ormuz, aunque este martes se mantenían relativamente estables.
Expertos advierten que, pese a la superioridad aérea estadounidense-israelí, cualquier escalada terrestre o un intento iraní de cerrar el Estrecho de Ormuz podría incrementar drásticamente las bajas estadounidenses y complicar aún más el escenario regional. Por ahora, el Pentágono insiste en que no hay planes públicos para una invasión terrestre a gran escala, aunque no descarta operaciones especiales limitadas.
