Por Carlos Hartig.
Ante un panorama crítico donde la obesidad representa casi el 45% de las enfermedades crónico-degenerativas en la región, la Secretaria de Salud, la Dra. Beatriz Ruiz Huerta, calificó la situación como un desafío de salud pública prioritario. Durante su intervención, la funcionaria subrayó que de los más de 19,000 casos de padecimientos crónicos registrados, 8,392 son atribuidos directamente al exceso de peso, una tendencia que impacta con mayor fuerza a las mujeres, quienes representan el 67% de los diagnósticos actuales.
La Dra. Ruiz Huerta puso especial énfasis en la «epidemia silenciosa» que afecta a las nuevas generaciones, señalando que 4 de cada 10 niños en edad escolar ya padecen esta condición. Para frenar este avance, la secretaria destacó la implementación de una rigurosa campaña nacional que busca erradicar la comida chatarra de los planteles educativos, sustituyéndola por alimentos naturales. «No solo estamos cambiando menús, estamos sembrando un cambio cultural donde los estudiantes ya empiezan a preferir el agua simple sobre las bebidas azucaradas», afirmó.
Respecto a la atención en adultos, la secretaria informó que la instrucción gubernamental es clara: tratar la obesidad con sensibilidad y sin estigmas. Reconoció que se trata de un problema multifactorial que involucra desde la genética y factores hormonales hasta hábitos de vida. Por ello, se ha iniciado una capacitación masiva al personal médico para asegurar que cada paciente reciba un diagnóstico integral que no se limite únicamente a la recomendación de «comer menos», sino a un acompañamiento médico y psicológico profundo.
Como parte de esta estrategia de vanguardia, Ruiz Huerta destacó que el estado se mantiene a la cabeza a nivel nacional con su programa de cirugías bariátricas gratuitas. Este recurso está diseñado específicamente para personas con obesidad mórbida que no han tenido éxito con métodos convencionales, ofreciéndoles una segunda oportunidad de vida. Según la secretaria, este programa es el pilar de una atención que combina la alta especialidad médica con la educación preventiva desde el primer nivel de atención.
Finalmente, la titular de Salud hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para prevenir complicaciones graves como la diabetes y la hipertensión. Aunque los resultados definitivos de estas políticas se medirán a largo plazo, la Dra. Beatriz Ruiz Huerta se mostró optimista ante el cambio de hábitos observado en el último año. «Nuestro objetivo es formar adolescentes sanos que rompan el ciclo de la enfermedad; la prevención hoy es la única garantía de un sistema de salud sostenible mañana», concluyó.
