Zeebrugge, Bélgica (RRC): En una operación nocturna coordinada, las fuerzas armadas belgas, con apoyo de la Defensa francesa, interceptaron y detuvieron un petrolero que navegaba bajo bandera falsa en el mar del Norte. El buque, identificado como Ethera, es sospechoso de formar parte de la denominada «flota fantasma» o «shadow fleet» rusa, una red de embarcaciones que Rusia utiliza para evadir las sanciones internacionales impuestas por la guerra en Ucrania.
La acción tuvo lugar durante la madrugada del domingo 1 de marzo, en la zona económica exclusiva belga. Tropas especiales belgas abordaron el navío con asistencia de helicópteros de la Marina francesa, tomaron el control del puente y de las áreas clave, e identificaron a los 21 tripulantes a bordo. Tras la inspección, las autoridades confirmaron indicios de uso de bandera falsa —el buque enarbolaba pabellón de Guinea— y documentos presuntamente falsificados.
«El buque está siendo escoltado hasta el puerto de Zeebrugge, donde será incautado», anunció el ministro de Defensa belga, Theo Francken, a través de redes sociales en las primeras horas del domingo. La operación, denominada «Blue Intruder», involucró a casi un centenar de efectivos y representa una de las acciones más contundentes de Bélgica contra esta flota clandestina.
El Ethera, un petrolero de 180 metros construido en 2008, figura desde octubre de 2025 en la lista de la Unión Europea de casi 600 buques sancionados por su presunta participación en el transporte de crudo ruso, burlando el tope de precios al petróleo impuesto por Occidente. Estas embarcaciones suelen tener estructuras de propiedad opacas, seguros insuficientes o inexistentes y banderas de conveniencia, lo que genera además riesgos ambientales por posibles derrames o fallos mecánicos en buques antiguos y mal mantenidos.
La ministra de Justicia y del Mar del Norte, Annelies Verlinden, destacó que se trata de «la primera vez que Bélgica intercepta en alta mar un petrolero por inteligencia que lo identifica como buque con bandera falsa y parte de la flota fantasma». La fiscalía federal abrió una investigación penal por posibles violaciones al Código de Navegación belga.
El buque llegó al puerto de Zeebrugge durante la mañana del domingo y permanece bajo custodia mientras se completan los procedimientos judiciales y administrativos. Autoridades europeas han calificado la operación como un «golpe importante» contra los mecanismos que financian la guerra rusa, en medio de un reforzamiento de la presión sobre esta flota paralela.
La «flota fantasma» ha sido objeto de creciente escrutinio por parte de la UE, el G7 y países nórdicos y bálticos, que intensifican la vigilancia marítima para cortar los ingresos petroleros que sostienen el esfuerzo bélico de Moscú. Este caso subraya la colaboración europea en el cumplimiento de sanciones y la lucha contra el comercio ilícito de energía.
