Berna, Suiza (RRC): La empresa suiza RUAG, especializada en servicios de mantenimiento, reparación y modernización (MRO) para aeronaves de defensa, se encuentra bajo investigación en Suiza por presunto fraude relacionado con contratos de mantenimiento de los aviones F-5 Tiger II de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM).
De acuerdo con revelaciones del medio suizo SonntagsBlick, publicadas recientemente, RUAG habría incurrido en prácticas irregulares al inflar artificialmente los precios de los servicios y piezas de repuesto suministrados a México. El esquema presuntamente involucraba sobrevalorar las exportaciones hacia el país para aplicar tasas más altas de IVA y generar mayores cobros en trámites aduanales, lo que resultó en perjuicios económicos para la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
RUAG es el principal proveedor global de soporte para la familia de aviones F-5, y en el caso mexicano mantiene contratos de larga data —desde hace décadas— para el sostenimiento de la flota de cazas supersónicos F-5E/F Tiger II. Actualmente, según fuentes periodísticas, trabaja con alrededor de 22 aviones F-5 y 44 motores, aunque otras estimaciones refieren una flota operativa más reducida (alrededor de 10-12 unidades activas tras modernizaciones parciales).
La Fuerza Aérea Mexicana opera estos aviones desde 1982, cuando adquirió los últimos 12 ejemplares fabricados por Northrop bajo el programa FMS Aztec Peace. Con más de 40 años de servicio, la flota requiere mantenimientos intensivos y costosos debido a su antigüedad, obsolescencia de componentes y complejidades en la cadena de suministro internacional de piezas.
El medio suizo indica que las dificultades inherentes al mantenimiento de una flota antigua, combinadas con las complicaciones logísticas globales, habrían sido aprovechadas para manipular precios, aranceles e impuestos. En algunos reportes se menciona que RUAG pudo haber sido víctima o cómplice de un intermediario mexicano en la trama, aunque las autoridades helvéticas investigan directamente a la empresa por incumplimiento contractual y fraude.
Hasta el momento, ni la Sedena ni RUAG han emitido declaraciones oficiales detalladas sobre la investigación. Diversos medios mexicanos, como Reforma, El Imparcial y LatinUS, han retomado la información, destacando el impacto potencial en el erario público y en la capacidad operativa de la FAM, que depende de estos aviones para misiones de defensa aérea y entrenamiento avanzado.
La pesquisa en Suiza podría derivar en sanciones, revisión de contratos vigentes o incluso repercusiones diplomáticas, dada la naturaleza estratégica de los acuerdos entre ambos países en materia de defensa.
Este caso pone de nuevo en el foco la vulnerabilidad de flotas antiguas en fuerzas armadas con presupuestos limitados, así como los riesgos asociados a proveedores monopólicos en nichos especializados como el soporte al F-5. Se espera que las autoridades mexicanas y suizas avancen en las indagatorias en las próximas semanas.
