El Gobernador de Nayarit entrega obras de alcantarillado en colonias marginadas de Tepic… ¿otra vez promesas que se quedan a medias?.

Por Ricardo Reyes.

En un nuevo acto protocolario cargado de discursos optimistas, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero entregó hoy la supuesta rehabilitación del alcantarillado en el Callejón Zapopan, de la colonia Villas de la Cruz, y supervisó los avances (95%, según su versión) del sistema sanitario en la calle Valle de Bravo, colonia Valle Verde CONALEP.

El mandatario destacó que estas acciones “atienden un problema que afectaba directamente a las familias” y aseguró que la obra fortalecerá “un servicio esencial para su vida cotidiana”. Más tarde, en Valle Verde, reafirmó su compromiso de concluir la vialidad con empedrado, banquetas y luminarias para hacerla “más accesible, iluminada y funcional”.

Sin embargo, detrás de las fotos sonrientes y las frases de rigor, la realidad de muchas colonias de Tepic cuenta una historia distinta: años de promesas incumplidas, obras que se entregan a medias o que, tras la inauguración, regresan rápidamente a los mismos problemas de siempre.

En colonias como Villas de la Cruz y Valle Verde, los vecinos han denunciado durante lustros el colapso constante del drenaje, inundaciones en temporada de lluvias, malos olores persistentes y riesgos sanitarios que afectan especialmente a niños y adultos mayores. Aunque el gobierno estatal celebra avances porcentuales, la ciudadanía pregunta: ¿cuántas veces se han “entregado” estas mismas redes solo para que fallen nuevamente meses después por mala calidad de materiales, falta de mantenimiento o planeación deficiente?

La administración de Navarro Quintero ha hecho de estas supervisiones y entregas simbólicas una constante en su comunicación oficial, mientras persisten quejas más graves en materia laboral (adeudos a trabajadores del estado), tensiones sociales por desatención en otros rubros y señalamientos de priorizar obras visibles sobre necesidades estructurales más profundas. Entregar un tramo rehabilitado con bombo y platillo no borra la frustración acumulada ni compensa los años de negligencia previa.

Mientras el gobernador habla de “responsabilidad” y “visión de largo plazo”, muchas familias en Tepic siguen lidiando con charcos de aguas negras en sus calles, cortes intermitentes de agua potable relacionados con fallas en la red y la sensación de que estas visitas solo sirven para renovar la narrativa oficial antes de que lleguen las próximas lluvias y evidencien, una vez más, las carencias reales.

Los nayaritas merecen mucho más que inauguraciones fotográficas y porcentajes de avance. Merecen servicios básicos que funcionen de verdad, todos los días, sin necesidad de que el gobernador pase a tomarse la foto para recordárselo.

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