Por Ricardo Reyes.
En un acto que parece más un ejercicio de control de daños que una muestra de fuerza, la senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Jazmín Bugarín, reafirmó este lunes su “respaldo total” a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la coalición Morena-PVEM-PT, en medio de persistentes especulaciones sobre fisuras internas rumbo a las elecciones de 2027.
Durante una conferencia con medios en Tepic, Bugarín presumió que desde el Senado impulsan las prioridades de la llamada Cuarta Transformación, destacando especialmente la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas. La medida, calificada por analistas como populista y de alto riesgo económico, podría impactar negativamente en sectores clave de Nayarit como el turismo y los servicios, generando mayor informalidad y afectando la competitividad de las empresas.
En el mismo evento, la legisladora formalizó la incorporación del regidor de Bahía de Banderas, José “Pepe” Castañeda, quien dejó el Partido Acción Nacional (PAN) para sumarse a su proyecto político. Bugarín lo presentó como “un referente fundamental” del trabajo territorial, aunque para muchos se trata de un fichaje oportunista de un político que cambia de camiseta en busca de mejor posicionamiento rumbo a 2027.

Castañeda, por su parte, elogió a la senadora como parte de una “nueva generación” que está “transformando” Nayarit y justificó su salto partidista en la necesidad de hacer política “desde las bases”. Sus declaraciones fueron vistas por observadores como el típico discurso de quien busca colocarse en un proyecto que le ofrezca mayores oportunidades personales.
Bugarín dedicó buena parte de su mensaje a desmentir cualquier rumor de ruptura local entre Morena, el PVEM y el PT. La insistencia con la que defendió la “unidad” y la “fórmula exitosa” de la alianza generó más dudas que certezas entre quienes siguen la política nayarita, pues precisamente el PVEM ha mostrado señales de autonomía y ambiciones propias en varios estados, incluyendo Nayarit, donde Bugarín es considerada una de las principales aspirantes a la gubernatura.
Al final del evento, la senadora insistió en su compromiso de mantener presencia en el territorio con asambleas y “rendición de cuentas”, rematando con una frase grandilocuente: “Así de grande es el compromiso que tenemos, así de grande es la responsabilidad”.
El mensaje llega en un momento delicado para la coalición gobernante, cuando las tensiones por reformas controvertidas y las aspiraciones locales amenazan con fracturar la unidad que tanto pregonan. Por ahora, Bugarín y su nuevo aliado intentan mostrar fuerza, aunque la realidad política sugiere que las grietas son más profundas de lo que están dispuestos a reconocer.
