Por Carlos Hartig.
María de Jesús Salinas, líder del colectivo Uniendo Corazones Bahía de Banderas, denunció que las jornadas de búsqueda en el municipio se realizan bajo condiciones de alta vulnerabilidad. A pesar de mantener una buena relación con la Comisión de Búsqueda y el Gobierno del Estado, Salinas señaló que el acompañamiento de seguridad es «escasísimo», limitándose en ocasiones a una sola patrulla con tres elementos, lo cual resulta insuficiente para proteger a las familias en zonas de riesgo.
La activista relató que recientemente recibieron una «advertencia amistosa» en campo, donde personas desconocidas les pidieron retirarse por su propia seguridad, sugiriéndoles no regresar sin el apoyo de la Marina o la Guardia Nacional. Sin embargo, la situación escaló a inicios de 2026, cuando una de las integrantes del colectivo recibió una amenaza directa vía telefónica a las tres de la mañana, en la que los agresores demostraron conocer sus datos personales y domicilio.
Ante este panorama, el colectivo ha decidido cambiar su estrategia de operación para salvaguardar la vida de sus integrantes. Salinas informó que solicitarán formalmente al gobierno la implementación de botones de pánico para las madres buscadoras más expuestas. Asimismo, sentenció que el grupo no volverá a salir a campo si las autoridades federales y estatales no garantizan una presencia de seguridad robusta en cada punto de inspección.
Mientras que en Puerto Vallarta la coordinación y los hallazgos han sido más frecuentes, en Bahía de Banderas el colectivo apenas registra tres localizaciones en superficie. A pesar del temor que genera el trabajo de campo, Uniendo Corazones continuará con labores de difusión y pegado de cédulas en municipios como San Blas, supeditando cualquier acción futura a la respuesta que brinden las instancias gubernamentales sobre su protección.
