Washington (RRC): Juan José Ponce Félix, conocido en el mundo del crimen organizado como “El Ruso”, se encuentra en el centro de una intensa persecución por parte de las autoridades estadounidenses. El líder de la facción “Los Rusos” del Cártel de Sinaloa ha sido acusado de múltiples delitos graves, incluyendo tráfico de narcóticos, lavado de dinero, secuestro de rehenes y corrupción de funcionarios públicos. El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que lleve a su captura o condena.
Ponce Félix, de 43 años, es señalado como el responsable de controlar el corredor de tráfico de drogas en Mexicali, Baja California, una ruta clave para el ingreso de sustancias ilícitas a territorio estadounidense. Su organización maneja la distribución de millones de dólares en narcóticos, con énfasis en cocaína, fentanilo y metanfetaminas, que han contribuido a la crisis de opioides en Estados Unidos. Según informes de la DEA (Administración para el Control de Drogas), “Los Rusos” es una célula leal a Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, y ha estado involucrada en operaciones transfronterizas que incluyen el soborno de policías, militares y funcionarios gubernamentales para facilitar sus actividades ilícitas.
La persecución contra “El Ruso” no es reciente. En la última década, ha sido imputado en varias ocasiones en los distritos Central y Sur de California por cargos de crimen organizado, tráfico de armas, narcotráfico y lavado de activos. El FBI lo incluyó en su lista de los más buscados por crimen organizado transnacional, destacando su rol en el secuestro de rehenes como método para cobrar deudas relacionadas con el narcotráfico. En septiembre de 2025, las autoridades estadounidenses intensificaron la caza con el anuncio de la recompensa millonaria, en un esfuerzo conjunto entre el FBI, la DEA y el Departamento de Estado para desmantelar las redes del Cártel de Sinaloa.
Fuentes oficiales indican que Ponce Félix opera principalmente entre Mexicali y San Luis Río Colorado, Sonora, donde su grupo mantiene control territorial a través de la violencia y la intimidación. A pesar de los esfuerzos binacionales, “El Ruso” permanece prófugo, y su captura representaría un golpe significativo contra el flujo de drogas hacia Estados Unidos. La DEA ha enfatizado que su organización es directamente responsable de la entrada de toneladas de sustancias controladas, exacerbando problemas de salud pública en ambos lados de la frontera.
Las autoridades invitan al público a proporcionar información confidencial a través de canales seguros, como el sitio web del FBI o líneas telefónicas especializadas, recordando que la recompensa podría aplicarse a tips anónimos que resulten en su arresto. Mientras tanto, la presión sobre las facciones del Cártel de Sinaloa continúa, en medio de un contexto de creciente cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el crimen organizado.
