Davos, Suiza / Bruselas (RRC): La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió un mensaje claro y contundente este martes desde el Foro Económico Mundial en Davos: la soberanía de Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, “no es negociable”, en medio de las renovadas presiones del presidente estadounidense Donald Trump para incorporar la isla ártica a Estados Unidos.
Durante su intervención en la apertura del foro, Von der Leyen subrayó que el primer principio de la posición europea es la “plena solidaridad con Groenlandia y el Reino de Dinamarca”, dejando claro que «la soberanía y la integridad de su territorio no son negociables». La declaración se produce en un contexto de escalada verbal y amenazas económicas por parte de Washington, que ha llegado a advertir con la imposición de aranceles a varios países europeos —incluida Dinamarca— si no ceden en su rechazo a cualquier cesión o negociación sobre la soberanía de la isla.
«La respuesta de la UE será unida, firme y proporcionada», enfatizó la líder comunitaria, quien también anunció que la Comisión Europea trabaja en un paquete de refuerzo de la seguridad en el Ártico y en un impulso de inversiones europeas en infraestructuras y desarrollo económico de Groenlandia. Von der Leyen insistió en que, si bien Europa comparte con Estados Unidos el interés por la seguridad ártica, esta solo puede lograrse “de forma conjunta” y respetando los principios de soberanía y derecho internacional.
La postura de Bruselas llega tras días de tensión transatlántica. Trump ha reiterado su interés estratégico en Groenlandia —por sus recursos minerales críticos, su posición geopolítica y su relevancia en la contención de influencias rusa y china en el Ártico— y ha amenazado con medidas coercitivas, incluyendo aranceles del 10% o más a importaciones europeas. Dinamarca, por su parte, ha respondido con rotundidad: su primera ministra, Mette Frederiksen, reiteró ante su Parlamento que “no puede negociar sobre soberanía, identidad, fronteras ni democracia”.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, complementó el mensaje al declarar que “Groenlandia pertenece a su gente. Ninguna amenaza ni arancel la cambiará. La soberanía no es para el comercio”, y recordó que las conversaciones sobre el futuro del territorio solo corresponden a Dinamarca y Groenlandia.
La Unión Europea, junto a aliados como Canadá y otros miembros de la OTAN, ha cerrado filas en defensa de la integridad territorial danesa, advirtiendo que las amenazas arancelarias podrían desencadenar una “peligrosa espiral descendente” en las relaciones transatlánticas. Mientras tanto, en Groenlandia, las protestas locales contra cualquier posibilidad de anexión han ganado fuerza en las últimas semanas.
La declaración de Von der Leyen representa uno de los posicionamientos más nítidos de la UE frente a las políticas expansionistas de Trump en su segundo mandato, y deja claro que, para Europa, ciertos límites —como la soberanía de sus territorios y aliados— no admiten negociación ni chantaje económico.
