Washington / Oslo (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un contundente mensaje al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en el que vinculó su frustración por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2025 con su renovado interés en obtener el control de Groenlandia y una postura menos centrada exclusivamente en la paz mundial.
En un texto enviado el domingo 18 de enero, Trump escribió:
«Considering your Country decided not to give me the Nobel Peace Prize for having stopped 8 Wars PLUS, I no longer feel an obligation to think purely of Peace, although it will always be predominant, but can now think about what is good and proper for the United States of America.»
(Traducción: «Teniendo en cuenta que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras y más, ya no siento la obligación de pensar puramente en la Paz, aunque siempre será predominante, pero ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América»).
El mensaje, cuya autenticidad fue confirmada por el gobierno noruego, llega en medio de una escalada de tensiones diplomáticas: apenas días antes, Trump amenazó con imponer aranceles progresivos a varios países europeos —incluidos Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Alemania, Francia, Países Bajos y Reino Unido— a partir del 1 de febrero, a menos que se le permita a Estados Unidos adquirir «el control completo y total» de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa.
El gobierno noruego respondió con rapidez. El primer ministro Støre reiteró que el Comité Noruego del Nobel —un órgano independiente de cinco miembros— es el único responsable de otorgar el Premio Nobel de la Paz desde 1901, y que el gobierno de Noruega no tiene ninguna influencia en la decisión.
El Nobel de la Paz 2025 fue concedido a la líder opositora venezolana María Corina Machado por «su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela». Semanas después del anuncio, y tras la intervención estadounidense que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro a inicios de enero de 2026, Machado se reunió con Trump en la Casa Blanca y le entregó físicamente su medalla de oro como gesto de agradecimiento. El Comité Nobel aclaró de inmediato que, aunque la medalla física puede cambiar de manos, el título de laureado no puede transferirse, compartirse ni revocarse.
Trump, quien durante años ha expresado públicamente su deseo de ganar el Nobel y ha afirmado en repetidas ocasiones que «ha hecho más por la paz que cualquier otro presidente», ha insistido en que el gobierno noruego sí tiene responsabilidad en la decisión, a pesar de las explicaciones oficiales.
La declaración ha generado reacciones encontradas en la comunidad internacional. Mientras algunos líderes europeos ven en las palabras de Trump una mezcla de frustración personal y táctica de negociación agresiva, analistas advierten que el episodio podría agravar las tensiones transatlánticas en un momento delicado para la OTAN y la seguridad en el Ártico.
Por su parte, el presidente Trump confirmó en redes sociales que conserva la medalla entregada por Machado, describiendo el gesto como «de mutuo respeto».
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno noruego han anunciado conversaciones directas para desescalar la crisis por Groenlandia, aunque varios países europeos emitieron un comunicado conjunto rechazando las amenazas arancelarias y reafirmando la soberanía danesa sobre el territorio.
El episodio, que combina aspiraciones personales, geopolítica ártica y el simbólico peso del Nobel, parece lejos de cerrarse en las próximas semanas.
