Trump y Netanyahu mantienen una segunda llamada en 48 horas para discutir la crisis en Irán.

Washington/Tel Aviv (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvieron una nueva conversación telefónica la noche del jueves para abordar la volátil situación en Irán, marcando su segunda llamada en menos de dos días, según reveló en exclusiva el medio estadounidense Axios, citando fuentes con conocimiento directo del diálogo.

La comunicación se produce en medio de una creciente tensión regional, derivada de las masivas protestas antigubernamentales en Irán que han dejado cientos de muertos y han generado una fuerte represión por parte del régimen de los ayatolás. Durante la primera llamada, ocurrida el miércoles, Netanyahu habría solicitado a Trump que pospusiera cualquier plan de acción militar estadounidense contra Irán, con el objetivo de dar a Israel más tiempo para reforzar sus sistemas de defensa antimisiles ante una posible retaliación iraní.

En la segunda conversación, ambos líderes continuaron evaluando las opciones disponibles: desde una posible intervención militar hasta vías diplomáticas para manejar la crisis. La Casa Blanca y la oficina del primer ministro israelí declinaron hacer comentarios oficiales sobre el contenido exacto de la llamada.

El contexto es particularmente delicado. El miércoles, Trump había anunciado públicamente que el liderazgo iraní había cancelado la ejecución de cientos de manifestantes detenidos —más de 800 según algunas estimaciones—, calificando el gesto como un factor de «gran impacto» en su decisión de pausar temporalmente cualquier ataque. Fuentes estadounidenses indicaron que la opción militar sigue sobre la mesa si Teherán retoma la represión violenta contra los manifestantes.

En paralelo, el presidente ruso Vladimir Putin mantuvo conversaciones telefónicas separadas con Netanyahu y con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, ofreciéndose como mediador para desescalar la situación. Además, el jefe del Mossad, David Barnea, viajó a Estados Unidos para mantener consultas urgentes sobre el tema.

La rápida sucesión de contactos entre Washington y Jerusalén refleja la coordinación estrecha entre ambos gobiernos ante un posible punto de inflexión en Irán, donde el régimen enfrenta una de las mayores olas de protestas internas en años recientes, en un momento en que la región aún se recupera de los enfrentamientos armados entre Israel, Estados Unidos e Irán ocurridos en 2025.

Por ahora, la pausa en las amenazas militares abre una ventana para la diplomacia, aunque fuentes israelíes consideran que un ataque estadounidense podría materializarse en los próximos días si la situación en Teherán se deteriora nuevamente.

Tanto la Casa Blanca como el gobierno israelí mantienen que cualquier decisión final dependerá de los movimientos del régimen iraní en las próximas horas y días.

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