Palenque, Chiapas (RRC): La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) confirmó el primer caso documentado y fatal de infestación por gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) en un mono aullador (saraguato) silvestre en territorio mexicano. El hecho, ocurrido en diciembre de 2025 en el municipio de Palenque, Chiapas, representa una alerta sanitaria y ecológica de gran relevancia para la biodiversidad del sureste del país.
El ejemplar, un macho de aproximadamente cinco años de la especie Alouatta palliata, fue encontrado por habitantes locales en grave estado de salud tras caer de un árbol. Presentaba una herida profunda en el miembro anterior izquierdo con claras signos de miasis (presencia de larvas). Tras el reporte, inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) trasladaron al primate a la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) “Los Susurros”, ubicada en la carretera Palenque-Ruinas.
Allí, médicos veterinarios extrajeron las larvas de la lesión y enviaron muestras al laboratorio especializado del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), que confirmó la presencia del gusano barrenador del ganado. A pesar de los esfuerzos médicos, el daño tisular avanzado y la gravedad de la infección provocaron la muerte del animal el 4 de diciembre de 2025. El cuerpo fue inhumado siguiendo estrictos protocolos sanitarios.
La Semarnat, a través de su Dirección General de Vida Silvestre, informó que hasta el momento no se han detectado otros casos en miembros de la misma tropa ni en otros ejemplares de esta especie, por lo que se considera un caso aislado. Sin embargo, especialistas destacan que los monos saraguatos son particularmente vulnerables debido a las frecuentes heridas por caídas o peleas entre tropas, las cuales ocurren en lo alto de los árboles y son difíciles de detectar.
El gusano barrenador, erradicado en México en 1991, reapareció en los últimos años y se ha extendido principalmente en ganado, perros, gatos y, en menor medida, en algunos casos de fauna silvestre. Chiapas es el estado con mayor número de registros acumulados (más de 5,400 casos, principalmente en bovinos).
Este suceso enciende las alarmas ambientales porque el mono saraguato es una especie clave en los ecosistemas selváticos: actúa como dispersor de semillas y contribuye a la regeneración natural de la selva tropical. Su inclusión como víctima fatal del parásito podría facilitar la dispersión de la plaga en áreas de difícil acceso y monitoreo.
Las autoridades han reforzado acciones preventivas, incluyendo distribución de material informativo (volantes y trípticos), pláticas de capacitación y exhortos a la población para reportar de inmediato cualquier animal silvestre con heridas abiertas, lesiones visibles o comportamiento anormal.
La Semarnat y el Senasica llaman a la colaboración ciudadana, ejidatarios, comunidades rurales y turistas para detectar oportunamente posibles nuevos casos y evitar que la plaga se consolide en la fauna silvestre del país.
