Washington D.C. (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, en un almuerzo privado a puerta cerrada que marca el primer encuentro personal entre ambos.
La reunión, celebrada en un comedor oficial de la residencia ejecutiva a partir de las 12:00 p.m. (hora local), se produce en un momento clave para el futuro político de Venezuela, apenas doce días después de la controvertida operación militar estadounidense que resultó en la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y narcotráfico.
Machado, quien llegó acompañada por colaboradores cercanos como el exalcalde de El Hatillo David Smolansky, busca posicionarse como figura central en una eventual transición democrática y convencer a Trump de reconsiderar su respaldo a la presidenta interina Delcy Rodríguez, aliada histórica del chavismo que ha mostrado disposición a cooperar con Washington en temas petroleros, minerales y seguridad.
La Casa Blanca confirmó que el encuentro se desarrolló en un ambiente «positivo», aunque la portavoz presidencial Karoline Leavitt reiteró la postura del mandatario: «La opinión del presidente no ha cambiado. Machado es una voz valiente, pero no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país para liderar una transición».
Trump, por su parte, ha priorizado en las últimas semanas la estabilidad económica y el acceso preferencial al petróleo venezolano, elogiando la «cooperación» de Rodríguez y su equipo. Apenas un día antes, mantuvo una extensa llamada telefónica con la mandataria interina, en la que se abordaron oportunidades comerciales y de reconstrucción del sector energético.
Uno de los elementos más comentados del encuentro es la reiterada oferta de Machado de compartir su Nobel de la Paz con Trump, en reconocimiento al rol de Estados Unidos en la «liberación» de Venezuela. El propio presidente ha calificado la propuesta como «un gran honor», aunque el Comité Nobel noruego aclaró que el galardón no es transferible ni revocable.
Tras la cita en la Casa Blanca, se espera que Machado sostenga reuniones con senadores y congresistas en el Capitolio, incluyendo figuras republicanas con fuerte influencia en la política hacia América Latina como Marco Rubio y legisladores de Florida.
El encuentro genera expectativas y divisiones: mientras sectores de la oposición venezolana lo ven como una oportunidad para recuperar protagonismo internacional, analistas advierten que la agenda de Trump parece centrarse más en intereses energéticos y de seguridad nacional que en una transición democrática plena liderada por la oposición tradicional.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el equipo de Machado han ofrecido detalles oficiales sobre los acuerdos o conclusiones alcanzadas durante el almuerzo privado.
Este es el primer cara a cara entre ambos líderes desde que Machado dedicara públicamente su Nobel al pueblo venezolano y, de manera indirecta, al apoyo de la administración Trump en la crisis política del país caribeño. El desenlace de esta reunión podría marcar un antes y un después en la relación entre Washington y las fuerzas políticas venezolanas en el nuevo escenario post-Maduro.
