París (RRC): El presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó este miércoles una dura advertencia al gobierno de Estados Unidos ante las persistentes pretensiones de la administración Trump sobre Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa. Según informó la vocera del gobierno francés, Maud Bregeon, tras el Consejo de Ministros, Macron considera que cualquier violación de la soberanía de esta isla ártica desencadenaría “consecuencias en cadena sin precedentes” para Europa y la alianza transatlántica.
“Si se violara la soberanía de un país europeo y aliado, las consecuencias en cadena serían inéditas”, habría señalado el mandatario francés, quien no subestima las declaraciones provenientes de Washington y sigue los acontecimientos “con la máxima atención”. Francia reiteró su plena solidaridad con Dinamarca y su compromiso de actuar en defensa de la integridad territorial del Reino danés, del que Groenlandia forma parte.
Las declaraciones se producen en un momento de alta tensión diplomática, apenas horas antes de la reunión prevista en Washington entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el vicepresidente JD Vance, y los cancilleres de Dinamarca (Lars Løkke Rasmussen) y Groenlandia (Vivian Motzfeldt), encuentro destinado a abordar las demandas estadounidenses de control sobre la isla.
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, el presidente Donald Trump ha convertido la adquisición de Groenlandia en una de sus prioridades estratégicas, argumentando que la isla es “vital para la seguridad nacional” de Estados Unidos y para el desarrollo de su proyecto de defensa antimisiles denominado “Cúpula Dorada”. Trump ha llegado a no descartar el uso de la fuerza, aunque sectores cercanos al gobierno han mencionado la posibilidad de una adquisición negociada.
En respuesta, diversas voces del gobierno francés han calificado estas pretensiones como una expresión de “nuevo colonialismo y nuevo imperialismo” estadounidense. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, anunció este mismo miércoles que Francia abrirá un consulado en Groenlandia el próximo 6 de febrero, una medida con fuerte carga simbólica y práctica (apoyo a la investigación científica y a empresas francesas) que busca reforzar la presencia europea en el territorio y contrarrestar la presión de Washington.
Barrot subrayó en declaraciones a la cadena RTL que “Groenlandia no quiere ser poseída, gobernada ni integrada a Estados Unidos”, y que la isla ha elegido mantenerse bajo la soberanía danesa, dentro de la OTAN y con vínculos con la Unión Europea.
El caso ha generado preocupación en toda Europa, donde varios líderes han cerrado filas con Dinamarca. La situación revive el debate sobre el futuro de la OTAN —cuyos dos principales miembros (EE.UU. y Dinamarca) se encuentran enfrentados— y sobre la capacidad de Europa para defender la soberanía de sus territorios en un contexto de creciente tensión geopolítica en el Ártico, región rica en recursos minerales críticos y estratégicamente clave por el deshielo y las nuevas rutas marítimas.
Por el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Macron, mientras la reunión de alto nivel en Washington se desarrolla en un clima de máxima incertidumbre.
