Washington (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que su país no necesita el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC, conocido como USMCA en inglés), calificándolo como «irrelevante» y sin «ninguna ventaja real» para la economía estadounidense.
En declaraciones realizadas minutos antes de ofrecer un discurso económico en Detroit, Michigan, Trump expresó:
“No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante. […] Quiero ver que Canadá y México les vaya bien, pero el problema es que no necesitamos sus productos”.
El mandatario agregó que, a diferencia de Estados Unidos, Canadá sí está interesado en preservar el acuerdo comercial vigente desde julio de 2020, que reemplazó al anterior Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA).
Estas afirmaciones llegan en un momento clave, cuando se aproxima la revisión obligatoria del T-MEC programada para julio de 2026. De acuerdo con las reglas del tratado, los tres países deben evaluar si extienden el acuerdo por 16 años adicionales (hasta 2042), lo renegocian o permiten que expire en 2036.
Durante su segundo mandato, Trump ha mantenido una postura crítica hacia el acuerdo que él mismo negoció y firmó en su primer periodo presidencial. En meses recientes, ha sugerido la posibilidad de dejarlo expirar o renegociarlo de forma más favorable para Estados Unidos, utilizando como argumento el déficit comercial y la supuesta ventaja que México y Canadá han tenido en sectores como el automotriz.
Las declaraciones del martes refuerzan la estrategia de negociación dura de la administración Trump de cara a la revisión de mitad de periodo del tratado. Analistas consideran que estas palabras buscan presionar tanto a Canadá como a México, especialmente en temas sensibles como el acceso al mercado lácteo canadiense, reglas de origen, energía y migración.
Hasta el momento, ni el gobierno canadiense ni el mexicano han emitido una respuesta oficial directa a las últimas declaraciones de Trump. Sin embargo, ambos países han manifestado en diversas ocasiones su interés en mantener la estabilidad del T-MEC, considerado un pilar fundamental para la integración económica de América del Norte.
El futuro del tratado se definirá en los próximos meses durante las consultas trilaterales y las negociaciones formales, en un contexto de tensiones comerciales y aranceles que han marcado la relación entre los tres socios desde el inicio del segundo mandato de Trump.
