Caracas, Venezuela (RRC): Una delegación de funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos llegó este viernes a Venezuela, marcando la primera visita oficial de diplomáticos estadounidenses al país desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de EE.UU. el pasado 3 de enero. El objetivo principal de la misión es realizar una evaluación inicial para una posible reapertura gradual de la embajada estadounidense en Caracas, cerrada desde 2019 tras la ruptura de relaciones diplomáticas.

La delegación, encabezada por John T. McNamara –encargado de negocios de la Unidad de Asuntos Venezolanos (VAU), con sede en Colombia, y embajador interino en ese país–, incluye personal diplomático y de seguridad. Según un portavoz del Departamento de Estado, el equipo viajó a la capital venezolana «para conducir una evaluación inicial de una potencial reanudación por fases de las operaciones» diplomáticas.
Por su parte, el gobierno venezolano, encabezado interinamente por Delcy Rodríguez, confirmó la llegada de la delegación y anunció el inicio de un «proceso exploratorio de carácter diplomático» con Washington. En un comunicado oficial, Caracas indicó que este proceso busca el restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países, abordar las consecuencias de la operación militar estadounidense que derivó en la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores, y explorar una agenda de interés mutuo. Además, Venezuela enviará en los próximos días una delegación propia a Estados Unidos para realizar evaluaciones similares.
Esta visita se produce en un contexto de rápidos cambios en las relaciones bilaterales, tras la intervención estadounidense que puso fin al gobierno de Maduro. Fuentes del Departamento de Estado han señalado que la reapertura de la embajada dependerá de las condiciones de seguridad y logísticas evaluadas por el equipo en terreno.
El anuncio coincide con otros gestos de distensión, como la liberación de presos políticos por parte del gobierno interino venezolano y reuniones del presidente Donald Trump con ejecutivos petroleros para discutir inversiones en el sector energético del país sudamericano.
Analistas consideran este paso como un avance hacia la normalización de ties diplomáticos, rotos desde hace siete años, en medio de un escenario de transición política en Venezuela. Sin embargo, persisten tensiones por las acusaciones venezolanas de «agresión» en la operación que capturó a Maduro, quien enfrenta cargos en EE.UU. por narcoterrorismo.
