Washington/Minneapolis (RRC): El fatal tiroteo ocurrido este miércoles en Minneapolis, donde un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años y madre de familia, ha desatado una ola de indignación en el Congreso estadounidense. Demócratas han calificado el incidente de «temerario» y «evitable», mientras que republicanos defienden la acción como legítima defensa, profundizando la polarización política en torno a las operaciones migratorias de la administración Trump.
El incidente se produjo en el sur de Minneapolis, en la intersección de la Avenida Portland y la Calle 34 Este, durante una operación masiva de ICE que involucra a unos 2.000 agentes federales desplegados en la ciudad. Según versiones federales, Good intentó atropellar a los agentes con su vehículo Honda Pilot, lo que obligó a uno de ellos a disparar en defensa propia. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió el acto como «terrorismo doméstico» y afirmó que el agente temía por su vida.

Sin embargo, videos captados por testigos y analizados por medios como The New York Times y The Washington Post contradicen esta narrativa: muestran al agente disparando a quemarropa mientras el vehículo se aleja lentamente, sin evidencia clara de que Good intentara embestir a los oficiales. Autoridades locales, incluyendo el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han tachado la versión federal de «mentira» y «basura», exigiendo la salida inmediata de ICE de la ciudad con frases como «¡Fuera de Minneapolis, carajo!».
En el Capitolio, la reacción ha sido explosiva. Líderes demócratas como el senador Chuck Schumer declararon que «nunca he apoyado que ICE entre en nuestras ciudades» y que los agentes federales «no pertenecen allí». La representante Ilhan Omar, de Minnesota, se mostró «más que indignada» por las «acciones imprudentes y crueles» de ICE. Otros congresistas, como Ayanna Pressley, impulsaron mociones para subpoena documentos y videos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mientras que algunos demócratas radicales amenazan con bloquear fondos para ICE o incluso impulsar un cierre gubernamental para limitar sus operaciones.
Por el lado republicano, figuras como el vicepresidente JD Vance defendieron al agente, cuestionando si los demócratas considerarían «equivocado» que se defendiera de «una izquierdista desquiciada que intentó atropellarlo». El presidente Donald Trump respaldó públicamente la acción de ICE, afirmando que el agente actuó «parece que en legítima defensa».
El tiroteo ha revivido tensiones reminiscentes de las protestas por George Floyd en 2020, ocurridas a solo 1.6 km del lugar. Manifestaciones masivas han estallado en Minneapolis y otras ciudades, con vigilias en memoria de Good –descrita por su familia como una mujer compasiva y observadora legal de las redadas– y cancelación de clases escolares por seguridad. El gobernador Tim Walz prepara la Guardia Nacional ante posibles escaladas.
La investigación está a cargo del FBI, aunque locales exigen control estatal por desconfianza. Este caso se suma a una serie de tiroteos de ICE desde septiembre de 2025, intensificando el debate nacional sobre las tácticas migratorias en la era Trump.
