Nueva York (RRC): El derrocado líder venezolano Nicolás Maduro compareció este lunes por primera vez ante un tribunal federal en Manhattan, donde se declaró no culpable de los graves cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas que pesan en su contra. Durante la audiencia, Maduro aprovechó los momentos en que se le permitió hablar para proclamar: «Fui secuestrado y sigo siendo el presidente» de Venezuela, autoproclamándose además como un «prisionero de guerra».
Junto a él, su esposa, Cilia Flores, también se declaró no culpable de los cargos similares que enfrenta, identificándose como la «primera dama de la República de Venezuela». La breve audiencia, presidida por el juez Alvin Hellerstein de 92 años, duró menos de una hora y atrajo una gran expectación mediática, con la sala repleta y manifestaciones de detractores afuera del tribunal.
Maduro, vestido con un uniforme de prisionero azul marino y naranja, y con los pies encadenados, entró al courtroom escoltado por agentes federales. Al ser interrogado por el juez sobre su identidad y plea, respondió a través de un intérprete: «Soy inocente, no me declaro culpable. Soy un hombre decente y sigo siendo el presidente de mi país». El juez interrumpió en varias ocasiones sus intentos de extender sus declaraciones políticas.
Los cargos provienen de una acusación actualizada del Departamento de Justicia de EE.UU., basada en una indictment de 2020 que acusa a Maduro de liderar el llamado «Cartel de los Soles», una red que supuestamente colaboró con grupos como las FARC, el Cartel de Sinaloa y Tren de Aragua para inundar Estados Unidos con toneladas de cocaína. La fiscal general Pamela Bondi destacó que Maduro y Flores «enfrentarán toda la furia de la justicia estadounidense».
La captura de la pareja ocurrió el sábado 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas, denominada «Operación Resolución Absoluta», ordenada por el presidente Donald Trump. Maduro fue trasladado desde el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, donde permanece detenido sin posibilidad inmediata de fianza debido al alto riesgo de fuga.
Los abogados de Maduro y Flores indicaron que podrían solicitar libertad bajo fianza en el futuro y cuestionaron la legalidad de la detención, aunque expertos señalan que la doctrina judicial estadounidense permite procesar casos independientemente del método de captura, siempre que no involucre torturas graves.
La próxima audiencia está programada para el 17 de marzo. Mientras tanto, en Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina, en medio de protestas y condenas internacionales por la intervención estadounidense.
Este caso marca un hito histórico en las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, reviviendo acusaciones de larga data contra el chavismo por presuntos vínculos con el narcotráfico.
