Washington (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a avivar la controversia este sábado al afirmar que «los cárteles están gobernando México» y que «algo habrá que hacer» con el país vecino en la lucha contra el narcotráfico, horas después de la operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
En una entrevista telefónica con Fox News, Trump declaró: «Ella [la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum] es una buena mujer, pero los cárteles controlan México. Ella no gobierna México, los cárteles sí». El mandatario reveló que ha ofrecido en múltiples ocasiones a Sheinbaum ayuda militar estadounidense para «eliminar a los cárteles», pero que la respuesta siempre ha sido negativa: «No, no, señor presidente, por favor».
Trump vinculó directamente el problema al flujo de fentanilo hacia Estados Unidos, afirmando que cientos de miles de estadounidenses mueren anualmente por drogas que entran principalmente por la frontera sur. Aunque no detalló acciones específicas, sus palabras sugieren una posible escalada unilateral, similar a la intervención en Venezuela, que ha sido condenada por varios gobiernos latinoamericanos como una violación al derecho internacional.
Esta no es la primera vez que Trump plantea una intervención militar en México. Desde su toma de posesión en enero de 2025, su administración designó a varios cárteles mexicanos –como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación– como organizaciones terroristas extranjeras, lo que abre la puerta legal a operaciones militares. En meses posteriores, informes de medios como The New York Times y NBC News revelaron planes del Pentágono para desplegar tropas o realizar ataques directos contra laboratorios y líderes criminales en territorio mexicano, incluso sin consentimiento del gobierno local.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado sistemáticamente estas propuestas, insistiendo en que México no permitirá «ninguna intervención» extranjera y apostando por la cooperación bilateral en inteligencia y seguridad. Tras las declaraciones de Trump, el Ministerio de Relaciones Exteriores mexicano reposteó una condena a las «acciones militares unilaterales» en Venezuela, reafirmando el principio de no intervención.
Expertos en relaciones bilaterales advierten que una acción militar estadounidense en México podría desencadenar una crisis diplomática sin precedentes, aumentar la violencia interna y generar desplazamientos masivos, sin resolver el problema estructural del consumo de drogas en EE.UU. Por otro lado, algunos sectores en México y aliados republicanos en Washington apoyan una postura más agresiva, argumentando que los cárteles representan una amenaza transnacional equivalente al terrorismo.
La tensión entre ambos países, aliados comerciales clave, pone en riesgo acuerdos como el T-MEC y la cooperación migratoria, en un momento en que las incautaciones de fentanilo en la frontera han disminuido gracias a esfuerzos conjuntos. El mundo observa si las palabras de Trump se traducen en hechos, en un contexto regional ya agitado por la crisis venezolana.
