Ciudad de México (RRC): La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este jueves su postura de no opinar sobre la entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder opositora venezolana María Corina Machado, respondiendo con un lacónico “sin comentarios” durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
La mandataria fue cuestionada por periodistas sobre el galardón otorgado en octubre de 2025 al Comité Nobel noruego a Machado, por su “incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”. Sheinbaum insistió: “La última vez dije ‘sin comentarios’ y sigo diciendo ‘sin comentarios’”.
A continuación, la presidenta reafirmó la doctrina tradicional de la política exterior mexicana: “Es muy importante decir que México siempre va a defender la autodeterminación de los pueblos, la no invasión, la no injerencia y la decisión de los pueblos de tener a los gobiernos que decidan los propios pueblos su soberanía”. También enfatizó el uso del diálogo para resolver conflictos, sin mencionar directamente al gobierno de Nicolás Maduro ni a la situación política en Venezuela.
El silencio de Sheinbaum se produce en un contexto de alta tensión internacional por la crisis venezolana. Machado, de 58 años, logró salir de Venezuela en condiciones de alto riesgo —incluyendo un viaje marítimo hacia Curazao y un vuelo de casi 9.000 kilómetros con escala en Estados Unidos— y llegó a Oslo este jueves, donde se reunió con simpatizantes y el primer ministro noruego. Su hija, Ana Corina Sosa, había recibido el premio en su nombre durante la ceremonia del miércoles, y Machado dedicó el galardón al pueblo venezolano, a los presos políticos y a los “héroes” que luchan por la libertad.
El Comité Nobel destacó la valentía de Machado, quien ha vivido en la clandestinidad y ha sido inhabilitada por el régimen de Maduro. El reconocimiento ha generado reacciones divididas: apoyo de gobiernos y líderes internacionales, pero críticas del chavismo y de algunos sectores de izquierda latinoamericana.
La respuesta de Sheinbaum mantiene la línea de neutralidad que ha caracterizado la posición mexicana frente a la crisis venezolana desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, priorizando la no intervención en asuntos internos de otros países.
