Bruselas (RRC): La Comisión Europea anunció este martes la apertura de una investigación antimonopolio contra Google por presuntas violaciones a las normas de competencia de la UE en el uso de contenidos de editores web y creadores de YouTube para entrenar y desplegar sus modelos de inteligencia artificial (IA), lo que podría suponer multas de hasta el 10% de su facturación global.
La pesquisa, impulsada por quejas de editores independientes presentadas en julio, se centra en si el gigante estadounidense está distorsionando la competencia al imponer condiciones «injustas» a los publishers y creadores de contenido, o al otorgarse un «acceso privilegiado» a estos materiales, dejando en desventaja a los desarrolladores de modelos de IA rivales.
Preocupaciones por la falta de compensación y opciones de rechazo.
Según el comunicado oficial de la Comisión, la investigación examinará en particular si Google utiliza contenidos de sitios web para generar servicios de IA en sus páginas de resultados de búsqueda, como los «AI Overviews» (resúmenes generados por IA que aparecen sobre los enlaces tradicionales) y el «AI Mode» (una pestaña de búsqueda similar a un chatbot), sin ofrecer una «compensación adecuada» a los editores ni la posibilidad de rechazar dicho uso.
En el caso de YouTube, la plataforma de video propiedad de Alphabet (matriz de Google), el foco está en el entrenamiento de modelos generativos de IA con vídeos subidos por creadores, sin remuneración ni opción de opt-out. «Google no remunera a los creadores de contenido de YouTube por su material, ni permite subirlo sin autorizar su uso por parte de la compañía», destaca el documento, que añade que las políticas de YouTube prohíben a competidores acceder a este contenido para sus propios modelos de IA.
«Nos preocupa que Google pueda estar abusando de su posición dominante como motor de búsqueda para imponer condiciones comerciales injustas a los editores, utilizando su contenido en línea para ofrecer servicios de IA propios como ‘AI Overviews'», declaró Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, durante una conferencia en Bruselas.
Ribera enfatizó que, aunque la IA impulsa «innovación y beneficios para personas y empresas en Europa», este avance «no puede producirse a expensas de los principios en el corazón de nuestras sociedades». La comisaria subrayó el compromiso de la UE con la protección de la prensa en línea y los creadores, asegurando «una competencia justa en los mercados emergentes de IA».
Contexto de mayor escrutinio regulatorio a las ‘Big Tech’.
Esta acción se enmarca en una oleada de medidas regulatorias contra las grandes tecnológicas estadounidenses en la UE. La semana pasada, la Comisión impuso una multa de 120 millones de euros a la red social X (antes Twitter), de Elon Musk, por incumplir obligaciones de transparencia en su repositorio publicitario y por el «diseño engañoso» de su verificación de cuentas. Musk respondió pidiendo la abolición de la Unión Europea, con críticas similares de figuras republicanas en EE.UU.
Además, la UE abrió recientemente una investigación antimonopolio contra Meta por su política que permite a proveedores de IA acceder a datos de WhatsApp, potencialmente en violación de las normas de competencia. En noviembre, Bruselas ya escrutaba a Google por la «democión» de contenidos comerciales de medios en sus resultados de búsqueda, bajo el Acta de Mercados Digitales (DMA).
Los editores europeos, que dependen del tráfico de Google para sus ingresos publicitarios, han visto caer sus visitas debido a los resúmenes de IA, que responden consultas sin redirigir a las fuentes originales. En septiembre, Penske Media Corporation (propietaria de Deadline) demandó a Google en EE.UU. por usar su periodismo sin consentimiento, alegando una reducción en el tráfico a sus sitios.
Posibles consecuencias y respuesta de Google.
Si se confirman las infracciones, Google podría enfrentar sanciones de hasta el 10% de su facturación anual global, que en 2024 superó los 300.000 millones de dólares. La investigación, que podría extenderse meses o años, también podría obligar a cambios en las políticas de la compañía, como licencias obligatorias de contenido o mecanismos de compensación.
Hasta el momento, Google no ha emitido un comentario oficial sobre la pesquisa, pero en el pasado ha defendido sus prácticas argumentando que benefician a los usuarios y fomentan la innovación. Fuentes cercanas a la empresa indicaron que cooperará con las autoridades europeas, como en investigaciones previas que han resultado en multas récord, como los 4.340 millones de euros en 2018 por abuso de dominio en Android.
Esta nueva batalla regulatoria resalta la tensión entre el auge de la IA y la protección de derechos de autor y competencia leal en la era digital, con la UE posicionándose como líder global en la regulación tecnológica.
