Ciudad de México (RRC): La contracción de las remesas en 2025, con una caída acumulada del 5.1% en los primeros diez meses (51,344 millones de dólares frente a 54,090 millones en 2024), representa un golpe significativo para la economía mexicana. Estas transferencias, que equivalen al 3.5% del PIB nacional y sostienen a cerca de 4.9 millones de hogares, no solo frenan el dinamismo económico, sino que agravan vulnerabilidades estructurales como la pobreza y la desigualdad regional. A continuación, detallo los impactos clave, basados en análisis de BBVA Research, Banxico y expertos, con proyecciones de un cierre anual en 61,810 millones de dólares (-4.5%) según el BID.
1. Reducción del Consumo Privado y Dinamismo Económico.
Las remesas impulsan directamente el gasto en bienes de consumo básico (alimentos, vivienda y servicios), representando el 30.5% del gasto en hogares receptores y el 65.9% de sus ingresos corrientes combinados con salarios locales. La caída ha provocado:
- Contracción estimada del 1-2% en el consumo privado: Especialmente en regiones rurales y del centro-occidente, donde estos flujos financian el 50% de los ingresos en 360,000 hogares. En octubre, el poder adquisitivo de 500 dólares equivalió a solo 355.9 dólares de 2020, debido a la inflación acumulada (57 meses) y la apreciación del peso, erosionando el gasto en un 11.1% en términos reales.
- Efecto multiplicador: Cada dólar de remesas genera 2.5-3 dólares adicionales en actividad económica local, según BBVA. La desaceleración podría restar 0.2-0.5 puntos al crecimiento del PIB en 2026, exacerbada por siete meses consecutivos de caídas (junio: -16.2%).
En X, analistas como @PeriodistasU destacan: «La caída del 5.6% en el primer semestre resiente la economía, reflejando el endurecimiento migratorio en EE.UU. y su impacto social».
2. Aumento de la Pobreza y Vulnerabilidad Social.
Más del 97% de las remesas provienen de EE.UU. y benefician a 11.1 millones de adultos en México. La reducción amenaza con:
- Elevación de la pobreza extrema en 2-3%: En hogares dependientes, el gasto mensual promedio en alimentos (2,898 pesos) podría recortarse, afectando a 1.5 millones de familias. La ENIGH 2024 indica que sin remesas, el 30% de estos hogares caería en pobreza moderada.
- Desigualdad regional: Estados como Michoacán, Guanajuato, Zacatecas y Oaxaca –con caídas >6%– ven mayor impacto, donde las remesas cubren el 50% de ingresos. En el sur (Chiapas, Guerrero), la vulnerabilidad social crece, con riesgo de menor acceso a educación y salud.
Expertos de Banamex advierten que esta «desaceleración estructural» deteriorará el bienestar, con caídas reales acumuladas de -11.8% en 2023 y -2% proyectado para 2025.
3. Presión sobre el Mercado Laboral y la Inclusión Financiera.
- Menor creación de empleo local: Las remesas financian microempresas y agricultura en zonas rurales; su caída podría eliminar 100,000-200,000 puestos indirectos, según Valmex, al reducir la demanda de bienes y servicios.
- Desafíos en inclusión financiera: Aunque el 79.5% de envíos son electrónicos, la caída en transacciones (-5.4%) y el nuevo impuesto del 1% en EE.UU. (desde 2026) limitan el acceso a herramientas como la tarjeta Bienestar, impulsada por el gobierno para mitigar pérdidas (reembolso del 1% en envíos de hasta 10,000 dólares/mes).
4. Proyecciones y Respuestas Gubernamentales.
BBVA proyecta 60,000 millones de dólares en 2026 (-3-5% adicional), un «ajuste natural» tras una década de boom, pero que subraya la dependencia estructural. El gobierno de Sheinbaum responde con programas de empleo local y subsidios, pero analistas como Ramsé Gutiérrez de Franklin Templeton enfatizan la necesidad de diversificar ingresos y negociar con Washington para evitar un «panorama crítico».
En resumen, esta caída no es una crisis inmediata, pero acelera desigualdades y frena el crecimiento, con un costo estimado de 2,936 millones de dólares perdidos en 2025. Fortalecer el empleo interno y la resiliencia financiera es clave para mitigar un efecto dominó que podría extenderse.
