(Una historia de auge, fractura y aparente final)
Orígenes: El nacimiento en los campos de amapola y heroína (años 60-80).
Por Ricardo Reyes.
El Cártel de Sinaloa no nació como una organización única y monolítica, sino como una red de familias y clanes de la sierra de Sinaloa, Durango y Chihuahua dedicados al cultivo de amapola y marihuana desde los años 60. Los verdaderos pioneros fueron Pedro Avilés Pérez (“El León de la Sierra”) y, después de su muerte en 1977, su sobrino Miguel Ángel Félix Gallardo, conocido como “El Jefe de Jefes”.

En 1980, Félix Gallardo fundó formalmente la que se conoció como la Federación o el Cártel de Guadalajara, un pacto entre los grandes capos del Pacífico (los sinaloenses, los de Sonora y los de Jalisco) para coordinar envíos a Estados Unidos bajo la protección de la DFS (policía política del PRI) y con la bendición de políticos de alto nivel. Tras el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, la presión estadounidense obligó a desmantelar el Cártel de Guadalajara. En 1989, Félix Gallardo fue detenido y, desde la cárcel de Almoloya, dividió el territorio como un emperador romano:
- A los hermanos Arellano Félix les dio Tijuana.
- A Juan José Esparragoza (“El Azul”) y al propio clan de los Beltrán Leyva, el control interno.
- A Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada García les entregó las plazas del Pacífico y las rutas principales hacia EE.UU.
Así nació, en 1989-1990, lo que el mundo conocería como el Cártel de Sinaloa.
El auge: De 1990 a 2014, la edad de oro
Durante 25 años, el Cártel de Sinaloa se convirtió en la organización criminal más poderosa del hemisferio occidental por varias razones:
- Control geográfico: la “Zona Dorada” del Triángulo Dorado (Sinaloa-Durango-Chihuahua) y puertos como Mazatlán y Manzanillo.
- Innovación logística: túneles transfronterizos sofisticados, narcosubmarinos, catapultas, uso intensivo de avionetas Cessna y, más tarde, drones.
- Estrategia de bajo perfil: mientras los Zetas y el Golfo declaraban la guerra abierta, el Mayo Zambada repetía la frase “Plata o plomo, pero preferimos plata”.
- Alianzas internacionales: Colombia (con el Clan del Golfo y disidencias FARC), China (precursores químicos vía Manzanillo), Europa (puertos de Róterdam y Amberes) y África Occidental como trampolín.
En su apogeo (2008-2014), la DEA estimaba que el Cártel de Sinaloa movía entre el 40% y 60% de todas las drogas que entraban a Estados Unidos.

La fractura interna (2008-2016)
El principio del fin fue la ruptura con los Beltrán Leyva en 2008 (tras la detención de Alfredo Beltrán “El Mochomo”, que El Mayo supuestamente entregó). Luego vino la guerra contra los Zetas (2009-2012), que debilitó a ambos bandos.
La detención de El Chapo Guzmán en febrero de 2014 en Mazatlán y su posterior fuga del Altiplano en julio de 2015 aceleraron la división. Los hijos de El Chapo (los “Chapitos”: Iván Archivaldo, Jesús Alfredo, Ovidio y Joaquín Jr.) empezaron a disputar el liderazgo a Ismael “El Mayo” Zambada, quien siempre había sido el cerebro financiero y político.
La gran traición y el fin formal (2024-2025).

El 25 de julio de 2024 ocurrió el evento que marcó el fin del Cártel de Sinaloa tal como lo conocíamos: Ismael “El Mayo” Zambada fue secuestrado en un rancho de Culiacán por un comando liderado por Joaquín Guzmán López (hijo de El Chapo) y entregado a las autoridades estadounidenses en un aeropuerto de Nuevo México, junto con el propio Joaquín Guzmán López.
Días después, el 28 de julio de 2024, estalló la guerra interna en Culiacán entre:
- Los Chapitos (facción “Los Menores” o “La Chapiza”)
- Los leales a El Mayo y los Beltrán Leyva resucitados (facción “Los Mayos” o “La Mayiza”)
El enfrentamiento dejó más de 300 muertos en los primeros tres meses, secuestros masivos de autobuses, bloqueos y un estado de sitio en Sinaloa. El gobierno de México desplegó 3.000 elementos del Ejército y la Guardia Nacional.
La extinción oficial (2025)
El 26 de febrero de 2025, Ovidio Guzmán López (“El Ratón”) fue detenido en Culiacán tras un enfrentamiento que dejó 29 muertos. Con Ovidio en prisión estadounidense (se declaró culpable en octubre de 2025), Iván Archivaldo y Jesús Alfredo huyeron a la sierra, pero sus estructuras quedaron diezmadas.
Para noviembre de 2025, la DEA y la Fiscalía General de la República declararon públicamente que el Cártel de Sinaloa “ya no existe como organización vertical”. Se fragmentó en al menos cinco grupos menores:
- Los Chapitos (muy debilitados y en guerra interna)
- La facción de El Mayo (liderada ahora por Ismael Zambada Sicairos “El Mayito Flaco” y sus hijos)
- Los Rusos (aliados históricos de los Chapitos, pero independientes)
- Los Salazar (en Sonora)
- Grupos locales de la sierra (como los de “El Nini” antes de su detención)
Epílogo: ¿Realmente terminó?
Oficialmente, el Cártel de Sinaloa como estructura unificada bajo El Chapo y El Mayo dejó de existir entre 2024 y 2025. Sin embargo, las rutas, los laboratorios, los contactos en China y los túneles siguen operando. El fentanyl sigue entrando a EE.UU. en cantidades récord.
En palabras de un veterano agente de la DEA en 2025:
“Matamos al dragón, pero nacieron cien serpientes más pequeñas, más violentas y más difíciles de rastrear”.
El Cártel de Sinaloa, como lo conocimos, murió. Pero su legado —y su negocio— sigue vivo.
