Turistas destruyen parte del muro de un castillo medieval en España para tomarse una selfie.

Toledo (RRC): Un grupo de turistas provocó daños irreversibles en el Castillo de San Servando, fortaleza del siglo XI situada a las afueras de Toledo, al derribar intencionadamente un tramo del muro exterior para obtener una fotografía más “espectacular” con el casco histórico de fondo.

Según testigos y las grabaciones de las cámaras de seguridad del recinto, tres jóvenes –dos hombres y una mujer de nacionalidad extranjera aún no identificada– escalaron la muralla en torno a las 19:40 horas del domingo. Para lograr el ángulo deseado, apoyaron todo su peso y comenzaron a mover piedras sueltas del pretil superior. En pocos segundos, un bloque de sillería de aproximadamente 80 centímetros se desprendió y cayó al vacío desde una altura de casi diez metros, fracturándose en varios fragmentos al impactar contra el suelo.

“Fue algo deliberado. Gritaban ‘¡más atrás, más atrás!’ mientras empujaban la piedra para tener espacio. Cuando cayó hicieron la foto como si nada y se fueron corriendo”, relató María Jesús Pérez, guía turística que se encontraba en las inmediaciones.

El castillo, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1874 y propiedad de la Diputación de Toledo, sufrió la pérdida de una pieza original de la época almohade-reconquista que formaba parte del adarve norte. Los técnicos de Patrimonio estiman que la reparación –que tendrá que realizarse con técnicas tradicionales y piedra similar– superará los 45 000 euros y llevará al menos ocho meses.

La Guardia Civil ha abierto diligencias por un presunto delito de daños al patrimonio histórico (artículo 323 del Código Penal), que puede conllevar penas de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses. Las imágenes de las cámaras han permitido identificar a los autores, que abandonaron el lugar en un vehículo alquilado. Fuentes de la investigación indican que los turistas podrían ser de origen británico o estadounidense y que ya han salido del país, por lo que se ha solicitado colaboración internacional.

El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, lamentó los hechos: “Es una salvajada que nos duele a todos. No es la primera vez que ocurre, pero esta vez ha sido especialmente grave. Vamos a reforzar la vigilancia y estudiaremos cerrar el acceso peatonal al adarve hasta nueva orden”.

Este incidente se suma a una larga lista de actos vandálicos en monumentos españoles motivados por la búsqueda del “selfie perfecto”: desde las pintadas en la Alhambra hasta los daños en las murallas de Ávila o el reciente caso de los turistas que rompieron una escultura romana en el Museo Arqueológico de Mérida.

El Castillo de San Servando permanece abierto al público, pero el tramo afectado ha sido acotado y cubierto con lonas mientras se realizan los trabajos de consolidación de urgencia.

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