Sombras Eternas: El Crimen Organizado y la Inseguridad en Nayarit, un Ciclo Inquebrantable en Cuatro Administraciones.

Por Ricardo Reyes.

En las calles empedradas de Tepic y las playas idílicas de San Blas, la violencia no es un episodio aislado, sino un huésped permanente. Nayarit, el estado más pequeño del Pacífico mexicano, con apenas 28 mil kilómetros cuadrados, ha sido durante las últimas dos décadas un tablero de ajedrez donde el crimen organizado mueve piezas con impunidad.

Desde el robo de tierras hasta el control de rutas de narcotráfico, el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y remanentes de otros grupos como el Cártel de Sinaloa han tejido una red que asfixia a la economía local y aterroriza a sus habitantes. Este reportaje explora cómo, en las últimas cuatro administraciones estatales —de 2005 a la fecha—, la inseguridad no solo persistió, sino que se enquistó, convirtiendo a Nayarit en un microcosmos de la crisis nacional de violencia.

Las Administraciones: Un Patrón de Corrupción y Omisión.

Las últimas cuatro gestiones gubernamentales en Nayarit abarcan desde 2005 hasta el presente, un periodo marcado por escándalos que vinculan directamente a los exgobernadores con el crimen organizado. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los homicidios dolosos en el estado se mantuvieron por encima de los 200 anuales en promedio durante estos años, con picos en 2017 (más de 300) y una ligera baja en 2021 que no duró. Pero detrás de las cifras, hay nombres y legados manchados.

  • Ney González Sánchez (2005-2011, PRI): Su sexenio inició con promesas de desarrollo turístico, pero terminó en un saqueo monumental. González, prófugo desde 2021 con ficha roja de Interpol, es acusado de despojar al estado de 9.6 millones de metros cuadrados de tierras en la Riviera Nayarita —equivalentes a 50 mil millones de pesos—, muchas de ellas vendidas a prestanombres ligados al crimen organizado. La Fiscalía General de la República (FGR) recuperó el 93% de estos bienes en el «Megaoperativo Nuevo Nayarit» de 2025, revelando un entramado de notarías corruptas y empresas fantasma. Durante su mandato, el CJNG comenzó a infiltrarse en la región, controlando extorsiones en el sector turístico y el puerto de San Blas. En 2010, el estado registró un alza del 40% en robos violentos, según el SESNSP, muchos atribuidos a «derecho de piso» impuesto por grupos criminales.
  • Roberto Sandoval Castañeda (2011-2017, PRI): El periodo más oscuro. Sandoval, preso desde 2021 y condenado a siete años por falsificación de documentos, gobernó un estado donde la Fiscalía General de Nayarit operaba como brazo del narco. Un informe de la Comisión Nacional de Búsqueda (2011-2017) documenta cómo autoridades estatales, incluyendo al fiscal Edgar Veytia —»El Devil», extraditado a EE.UU. en 2017 por nexos con cárteles—, aliaron con el CJNG y Los Zetas para controlar extorsiones, trata y fosas clandestinas. Entre 2017 y 2019, se estiman entre 120 y 300 desapariciones forzadas, con 140 cadáveres hallados en fosas. La FIDH e IDHEAS denuncian crímenes de lesa humanidad, con la policía estatal usada para «levantones». Homicidios cayeron un 90% en apariencia —de 300 a 30 anuales—, pero era «paz narca»: un régimen de terror que silenciaba denuncias.
  • Antonio Echevarría García (2017-2021, PAN): La transición prometió ruptura con el pasado priista, pero la inseguridad se enquistó. Echevarría enfrentó la irrupción plena del CJNG en la Sierra del Nayar y la costa, con disputas por rutas de fentanilo hacia EE.UU. En 2019, Acaponeta vio balaceras semanales; en 2020, el asesinato de candidatos locales escaló la violencia política. El estado ocupó el lugar 26 nacional en homicidios, con una baja en robos de vehículos, pero la trata de personas y extorsiones crecieron 25%, según el SESNSP. Críticos señalan omisión: presupuestos para seguridad se desviaron a obras faraónicas, mientras el crimen diversificaba a minería ilegal y tala en la reserva de la biosfera.
  • Miguel Ángel Navarro Quintero (2021-actualidad, Morena): Bajo la 4T federal, Navarro ha impulsado recuperación de bienes y mesas de seguridad, pero los resultados son mixtos. En 2025, Canadá emitió alerta de viaje para Nayarit por violencia del CJNG, recomendando evitar 20 km de la frontera con Sinaloa y Durango.  Recientemente, dos militares «levantados» por el CJNG en Acaponeta confesaron nexos de un general del Ejército con el Cártel del Mayo, revelando corrupción en el 86 Batallón de Infantería. México Evalúa califica el balance como «negativo», con riesgo de empeorar por disputas territoriales.  En noviembre de 2025, un policía municipal de Rosamorada fue asesinado, sumando a 70 homicidios mensuales.

El Dominio del CJNG: De las Playas a las Fosas.

El CJNG, con presencia en 32 estados, domina Nayarit desde 2015. Su brutalidad —asesinatos con drones, sicarios colombianos— controla puertos como Manzanillo (colindante) y rutas migratorias. En la Riviera, extorsionan hoteleros; en la sierra, minan aguacate y madera ilegal. Un informe de InSight Crime (2024) detalla cómo diversifican a trata: «Es mejor negocio vender mujeres que drogas». En 2025, videos virales muestran interrogatorios del CJNG a sicarios rivales en Acaponeta, denunciando apoyo militar.

La corrupción es el pegamento. Exgobernadores como Sandoval y González financiaron campañas con narco-dinero; fiscales como Veytia lavaban ganancias. Hoy, la GN federal —militarizada— patrulla, pero posts en X denuncian colusión: «En Huajicori, el crimen vende hasta huevos». El Índice de Paz México 2025 ubica a Nayarit con «deterioro mayor», junto a Chihuahua, por corrupción e ineficacia.

Voces del Olvido: Testimonios de una Sociedad Asediada.

María López, viuda de un transportista extorsionado en Bahía de Banderas (entrevista anónima, noviembre 2025): «Pagábamos 5 mil pesos semanales al CJNG para no quemar los camiones. Mi esposo se negó una vez; lo mataron en la carretera. Las autoridades? Cobran su tajada y miran para otro lado». En X, usuarios como @blogdelosguachos documentan levantones: «Dos militares confiesan pacto con el Mayo para invadir Nayarit».

Empresarios huyen: el turismo cayó 15% en 2024, per el Vision of Humanity. 2 Jóvenes reclutados: «O entras o te matan», dice un exsicario rehabilitado en Tepic.

¿Hay Luz al Final? Desafíos y Esperanzas Frágiles.

La pax narca de AMLO —abrazos, no balazos— redujo violencia temporalmente, pero fragmentó cárteles, escalando disputas. Sheinbaum promete «postura agresiva» con Omar García Harfuch al frente, pero en Nayarit, la GN no basta. Expertos como Sam Woolston (InSight Crime) urgen: «Desmantelar redes financieras y judiciales corruptas».

Navarro celebra recuperaciones, pero alertas internacionales como la de Canadá pintan un panorama sombrío. Colectivos como IDHEAS exigen diálogo con víctimas y reforma judicial para evitar lesa humanidad.

Nayarit no es solo estadísticas: es familias rotas, sueños truncos. Mientras el crimen gobierne en la sombra, la inseguridad será el verdadero soberano. ¿Romperá el ciclo la próxima administración? La historia, cruel maestra, sugiere lo contrario. Pero en las voces de resistencia, como las de Huajicori contra el «loco Rangel», late una esperanza tenaz.

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