Por Ricardo Reyes.
El 2 de noviembre de 2025, Carlos Manzo, alcalde independiente de Uruapan, Michoacán, fue ejecutado a balazos durante el Festival de las Velas. Conocido como «el del sombrero», su cruzada contra el narco lo convirtió en un blanco. ¿Quién lo mató y por qué?
El Ataque: En plena celebración del Día de Muertos, Osvaldo Gutiérrez Vázquez, alias «El Cuate», disparó contra Manzo a quemarropa. El sicario, ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido por escoltas, pero el daño estaba hecho. Dos cómplices fueron detenidos. La pistola usada, con historial criminal, revela la mano del narco.
El Motivo: Manzo, de 40 años, desafió abiertamente a los cárteles. Denunció extorsiones, exigió apoyo federal y prometió «abatir» a los criminales. Su postura lo puso en la mira del CJNG, que controla Michoacán, un epicentro de aguacate y rutas de droga. «Si decir la verdad me cuesta la vida, que me la cobren caro», dijo semanas antes.
El Contexto: Michoacán arde con la guerra entre el CJNG, las Viagras y otros cárteles. Manzo es el décimo alcalde asesinado en México este año, víctima de un sistema donde la impunidad reina. Su muerte, en un evento público, evidencia la fragilidad de la seguridad.
El Grito de Justicia: La presidenta Sheinbaum prometió «no impunidad», pero la indignación crece. En redes, #JusticiaParaManzo es un clamor. Uruapan llora a un alcalde valiente, mientras México enfrenta una verdad brutal: desafiar al narco sigue siendo una sentencia de muerte.
