Intoxicación en la Secundaria Federal 2 de Tepic: Seis Alumnos Afectados por Consumo de Marihuana.

Por Ricardo Reyes.

En un incidente que ha alarmado a la comunidad educativa de Tepic, Nayarit, seis alumnos de la Secundaria Federal Número 2 resultaron intoxicados tras consumir presuntamente marihuana durante las actividades escolares.

El hecho, ocurrido en las últimas horas, resalta la vulnerabilidad de los adolescentes ante el acceso a sustancias ilícitas y pone en el centro del debate la necesidad de fortalecer las medidas preventivas en las escuelas mexicanas.

Según reportes preliminares de autoridades locales y testigos, el suceso tuvo lugar en la Escuela Secundaria Federal Número 2, ubicada en el corazón de Tepic, una institución con más de 800 estudiantes que atiende a jóvenes de entre 12 y 15 años.

Alrededor del mediodía, durante el receso escolar, un grupo de seis alumnos de segundo y tercer grado comenzaron a presentar síntomas agudos: náuseas intensas, dolores de cabeza, mareos, desequilibrio y taquicardia.

Los afectados, cuyos nombres se mantienen en reserva por protección infantil, fueron atendidos de inmediato por el personal médico de la escuela y paramédicos del Servicio Médico de Nayarit. Tres de ellos requirieron traslado al Hospital General de Tepic para observación, donde se les realizaron pruebas toxicológicas que confirmaron la presencia de tetrahidrocannabinol (THC), el principio activo de la marihuana.

Los demás recibieron atención ambulatoria y fueron dados de alta horas después, con recomendaciones de reposo y seguimiento psicológico.

La investigación inicial apunta a que la sustancia fue introducida al plantel por uno o más estudiantes, posiblemente en forma de «dulces» o «gominolas» infusionadas con marihuana, una modalidad cada vez más común entre los jóvenes influenciados por tendencias en redes sociales.

Fuentes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Nayarit indican que no se trató de un acto organizado, sino de un intercambio informal entre compañeros, lo que complica la trazabilidad.

La dirección de la secundaria activó de inmediato el Protocolo de Atención a Emergencias Escolares, suspendiendo clases por el resto del día y notificando a los padres de familia.

Decenas de tutores acudieron angustiados al plantel, exigiendo explicaciones y mayor vigilancia.

La Fiscalía General del Estado de Nayarit abrió una carpeta de investigación por posible corrupción de menores y distribución de estupefacientes en un entorno educativo.

Elementos de la Policía Municipal y la Guardia Nacional realizaron un barrido en el perímetro escolar para descartar redes externas. Mientras tanto, la SEP estatal anunció una auditoría interna y la implementación de talleres de prevención de adicciones en las próximas semanas.

El director de la escuela, en un comunicado oficial, lamentó el incidente y aseguró: «Estamos comprometidos con la seguridad de nuestros alumnos. Este evento nos obliga a redoblar esfuerzos en educación cívica y control de accesos».

Este no es un caso aislado en México. En los últimos años, se ha registrado un aumento en intoxicaciones por marihuana entre menores en edad escolar, a menudo disfrazada en alimentos como brownies, galletas o caramelos.

En 2023, por ejemplo, en Aguascalientes, 11 estudiantes de una secundaria se intoxicaron con brownies similares, lo que llevó a denuncias penales y revisiones sanitarias. En Sinaloa, un alumno fue suspendido por vender panqués con la sustancia a 40 pesos, afectando a seis compañeros.

Expertos en salud pública atribuyen esta tendencia a la mayor disponibilidad de marihuana tras la despenalización para uso personal en 2018, combinada con la influencia de plataformas digitales donde se promueven «comestibles recreativos».

La Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) reporta que el 15% de los adolescentes mexicanos ha probado cannabis antes de los 15 años, un dato que subraya la urgencia de intervenciones tempranas.

En Nayarit, donde Tepic es un foco urbano con alta densidad estudiantil, este incidente revive debates sobre la legalización regulada y la educación en escuelas.

Organizaciones como el DIF estatal ya planean campañas de sensibilización, enfocadas en los riesgos neurológicos y psicológicos del consumo precoz, como alteraciones en el desarrollo cognitivo y dependencia.

El episodio en la Secundaria Federal 2 no solo genera preocupación inmediata, sino que invita a una reflexión colectiva. ¿Cómo equilibrar la libertad adolescente con la protección? Padres, educadores y autoridades coinciden en la necesidad de:

  • Mayor vigilancia en cooperativas y recesos: Revisiones aleatorias y educación sobre «dulces tóxicos».
  • Talleres interactivos: Involucrando a familias en programas contra adicciones.
  • Colaboración interinstitucional: Entre SEP, salud y justicia para rastrear proveedores.

Afortunadamente, los seis alumnos se recuperan sin secuelas graves, pero el susto colectivo podría ser el catalizador para cambios duraderos.

En un país donde la juventud es el motor del futuro, proteger su integridad debe ser prioridad absoluta. La comunidad de Tepic espera que este sea un punto de inflexión, no una anécdota más en las estadísticas.

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