Toronto (RRC): En una noche que quedará grabada en la historia del béisbol, los Toronto Blue Jays desataron una ofensiva histórica para vencer 11-4 a los campeones defensores, Los Angeles Dodgers, en el Juego 1 de la Serie Mundial 2025 disputado en el Rogers Centre. Ante 44.357 fanáticos enloquecidos, los Jays rompieron un empate 2-2 con una explosiva novena entrada en la sexta, donde anotaron nueve carreras y sellaron una victoria que los pone 1-0 en la serie al mejor de siete.

El Rogers Centre, testigo de la última Serie Mundial de Toronto en 1993, se convirtió en un hervidero de euforia. Los Jays, que eliminaron a Yankees y Mariners en la postemporada, demostraron que su bateo oportuno –el mejor de la MLB en contacto y menos ponches durante la temporada regular– es una fuerza imparable. «Esto es lo que soñamos», dijo el manager John Schneider post-partido. «Nuestra banca respondió y el estadio nos llevó en hombros».
Todo apuntaba a un duelo de pitcheo equilibrado hasta la sexta entrada. Los Dodgers, con Blake Snell en el montículo –adquirido en un canje estelar–, habían tomado una ventaja temprana. En la primera entrada, Mookie Betts conectó un sencillo impulsor para poner el 1-0, y en la tercera, Teoscar Hernández remolcó otra con un hit para el 2-0. Snell, con su slider letal, ponchó a seis Jays en las primeras cinco entradas, manteniendo el control.
Pero Toronto contraatacó. George Springer abrió la tercera con un jonrón solitario para el 2-1, y en la quinta, Vladimir Guerrero Jr. empató con un doble impulsor. Llegó entonces el Armagedón: en la sexta, Bo Bichette –regresando tras una lesión en la rodilla desde septiembre– caminó como bateador inicial. Un sencillo de Ernie Clement y un golpe a Daulton Varsho cargaron las bases contra un Snell exhausto (100 lanzamientos), quien salió del juego.
Entró el relevista Anthony Banda, pero la tormenta ya era inevitable. Nathan Lukes, como bateador emergente, caminó para anotar la carrera del desempate (3-2). Luego, Addison Barger –otro emergente– hizo historia: con cuenta de 2-1, conectó un slider de Banda a 413 pies al jardín derecho-central, el primer grand slam como emergente en la historia de la Serie Mundial. El estadio estalló; el marcador saltó a 7-2.
Los Jays no se detuvieron: Guerrero Jr. singled, y Alejandro Kirk –el receptor de 1.73 m adorado por la afición– remolcó dos más con un jonrón, cerrando la entrada en 11-2. Toronto envió a 12 bateadores al plato, igualando el récord de la mayor entrada en postemporada de la franquicia. «Fue como un tsunami», comentó Barger, cuyo batazo histórico lo convierte en el héroe inesperado de la noche.
Los Dodgers, invictos en pitcheo durante la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (solo cuatro carreras permitidas ante Milwaukee), se desmoronaron ante la vulnerabilidad de su bullpen, afectada por lesiones y el ausentismo de Alex Vesia por emergencia familiar. Shohei Ohtani, el superestrella japonés, intentó una remontada en la séptima: tras un boleto a Tommy Edman, Ohtani soltó su primer jonrón en Serie Mundial, un batazo de dos carreras al derecho que acortó a 11-4. Sin embargo, el abridor de Toronto, José Berríos, y relevistas como Braydon Fisher contuvieron el daño.
En la novena, con dos outs, Ohtani volvió al plato y la afición canadiense lo recibió con cánticos de «¡No te necesitamos!». Un ponche selló el juego, y los Jays celebraron. Para los Dodgers, la pregunta es si el desgaste de su rotación –Snell lanzó ocho innings en blanco en la SCLN– es un problema crónico. «Tenemos que recuperarnos rápido», admitió el manager Dave Roberts.
Barger (4 RBI) y Kirk (3 RBI, jonrón) lideraron la ofensiva, con 13 hits totales para Toronto. Bichette, en su primer juego desde la lesión, no solo caminó sino que hizo una jugada defensiva clave en la tercera. Berríos lanzó 5.2 entradas sólidas (2 carreras, 5 hits), mientras que el bullpen cerró con broche de oro.
Esta victoria rompe una sequía de 32 años para los Jays en la Serie Mundial y envía un mensaje: Toronto está listo para romper el dominio de Los Ángeles. El Juego 2, este sábado en el Rogers Centre, enfrentará a Yoshinobu Yamamoto (Dodgers) contra Kevin Gausman (Jays). La serie se muda a Dodger Stadium para los Juegos 3 y 4.
Con el Canadá unido y los Jays «cocinando a fuego alto», como dijo un analista, el Clásico de Otoño promete más fuegos artificiales. ¿Podrán los Dodgers contraatacar, o Toronto escribirá un nuevo capítulo de gloria? La respuesta, en 24 horas.
