Por Carlos Avendaño.
Gloria y Genaro: la peligrosa alianza SEPyC–SNTE 27. #SePresumeQue existen indicios de que la flamante titular de la SEPyC, Gloria Himelda Félix Niebla, mantiene estrecha relación política con el líder de la Sección 27 del SNTE, Genaro Torrecillas. Y esto, más que inquietante, resulta peligroso e intrépido. No se trata de una simple cortesía burocrática ni de un gesto de “buena voluntad institucional”. Es una clara señal de alerta, una advertencia de la posible intromisión del gobierno en la vida sindical del magisterio sinaloense. Y ya sabemos que: “piensa mal y acertarás”. La cercanía entre Gloria Himelda y Genaro solo genera sospechas, desconfianza y hartazgo en un gremio cansado de simulaciones. No por nada la ex diputada fue colocada al frente de la SEPyC: su colmillo retorcido, su habilidad para moverse entre intereses y su inagotable ambición son ampliamente conocidas. ¿Desconocerá la secretaria el costo político de acercarse tanto al innombrable pseudolíder magisterial Genaro Torrecillas? Tal vez crea que puede controlarlo; sin embargo, lo único que podría conseguir es enturbiar más la ya desgastada relación entre gobierno y magisterio. Porque si realmente les importara la educación, respetarían la independencia sindical, en lugar de manipularla. El SNTE 27 enfrenta hoy un dilema: ¿Reconstruirá su dignidad con liderazgos auténticos o seguirá representando la tragicomedia de la sumisión, donde cada relevo solo maquilla la continuidad del control político? La historia de México ha sido clara: cada vez que el gobierno mete las manos en los sindicatos, la democracia interna se convierte en una escenografía de utilería. Y todo apunta a que el SNTE 27 está por revivir este libreto: un sindicato huérfano de liderazgo, atrapado entre la complacencia de un dirigente débil y la sombra de una funcionaria que debería mantener distancia, pero que mete las manos donde no debe. Los intereses son grandes y jugosos -léase poder y dinero-, y en política, nadie da paso sin huarache. Y si de eso se trata, Gloria Himelda Félix Niebla sabe bien de qué va el negocio, porque lleva décadas pegada a la ubre presupuestal. En política no existen las casualidades, pero sí las causalidades. Lo que hoy ocurre en el magisterio sinaloense no es coincidencia: es la reedición de una historia de control, ambición y complicidades entre viejos actores que siguen moviendo los hilos desde la comodidad del poder…
Las damas del morenismo: entre guiños, suspiros y veladoras encendidas. Por cierto… la diputada federal Graciela Domínguez Nava -mejor conocida en el bajo mundillo de la grilla como la tía Chela- anda más que entusiasmada con la idea de convertirse en la próxima candidata de su partido a la gubernatura de Sinaloa. De pronto se le nota más cercana a la gente, con un tono más cálido, casi maternal, y con esa sonrisa de quien ya se imagina saludando desde el templete. Dicen que el entusiasmo no es gratuito. Las versiones más recientes apuntan a que la candidatura en Sinaloa podría estar destinada para una mujer, y claro, eso ha encendido la mecha de las ambiciones contenidas. Pero la tía Chela no camina sola. Ahí, a paso firme y con discurso feminista a flor de piel, viene también Merary Villegas, diputada federal y compañera de partido, quien tampoco piensa quedarse atrás ni permitir que la “tía Chela” le robe los reflectores ni la cámara. Y, por si el tablero no estuviera ya bastante animado, la senadora Imelda Castro observa desde arriba, con la calma y la sonrisa de quien sabe que -al menos por ahora- ella encabeza el escalafón de las damas aspirantes. Así las cosas, con este morenismo sinaloense: tres mujeres, un mismo anhelo y una sola silla. Lo curioso es que todavía ni deberían estar en campaña y ya parece que estamos en plena sucesión. El arranque apenas comienza, pero el vuelo -ése sí- va directo y sin escala rumbo a la elección del 2027…
Inzunza, en modo precampaña (perdón, “programa de trabajo”). En Sinaloa, todo apunta a que en 2027 se abrirá la carrera por la gubernatura, aunque ya está aquí. Y entre los que ya empiezan a calentar motores está el senador Enrique Inzunza Cázarez, quien -como buen suspirante del Rochismo- aguarda paciente a que la dirigencia nacional de MORENA defina si el próximo candidato (o candidata) será hombre. Mientras tanto, Inzunza no pierde el tiempo. Ha intensificado su campaña… perdón, su “programa de trabajo”, cuidadosamente disfrazado -otra vez perdón- bajo el noble formato de asambleas informativas. Encuentros muy “ciudadanos”, por cierto, que casualmente se multiplican en cada rincón del estado, tanto en zonas urbanas como rurales. En cada evento, el senador no desaprovecha la oportunidad para rendir tributo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, lanzando loas a los “logros históricos” de su gobierno y relatando su atiborrada agenda legislativa, que curiosamente parece tener más que ver con 2027 que con el Senado. Nada nuevo bajo el sol: en política, el que madruga, acapara reflectores. Así que se vale soñar, Kike. Nada más falta que esta vez la suerte no lleve falda. Por lo pronto, cruza los dedos, prende las veladoras y sigue ensayando el discurso del cambio que nadie pidió pero todos esperan escuchar…
La gira del simulacro. “Gira por Sinaloa”, presume la senadora Imelda Castro. Y claro, las redes no tardaron en ponerle el reflector que no quería: “La Cuarta Transformación es pura simulación”, “Todo Sinaloa es bello… menos Imelda Castro”, “Haciendo campañitas de porquería y sin apoyar a los productores, está inservible”. No me lo crea usted, estimado lector. Vaya y vea los comentarios en sus propias publicaciones. Mientras estos políticos morenistas recorren las carreteras sin sobresaltos -con chofer, guaruras y viáticos-, la gente común sale a la calle y termina a pie, víctima de los robos y de la inseguridad que ya son parte del paisaje sinaloense. La pregunta es por demás que obligada: ¿Qué beneficios ha traído la senadora al “pueblo bueno y sabio” que dizque votó por ella? Porque, hasta ahora, solo se le ve en modo de campaña, repartiendo sus sonrisas y con sus discursos reciclados. Así es la nueva política de la 4T: los mismos vicios de antes, pero con nuevos colores. Imelda anda en gira, sí… pero por la pasarela del oportunismo…
Fernández Noroña: misión diplomática o tour revolucionario todo incluido. Así es, estimado lector: el flamante senador José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña -sí, ese mismo que confunde gritar con argumentar- ha decidido emprender una cruzada internacional rumbo a Palestina. Desde la Quinta de Tepoztlán a la Franja de Gaza. ¡Qué salto tan heroico! En conferencia de prensa, Noroña anunció que partirá este miércoles 22 de octubre y regresará el 2 de noviembre, como si fuera una mezcla entre diplomático improvisado y mártir de tiempo compartido. Dice que va a representar la solidaridad del pueblo mexicano, pero claro está, sin pagar un solo peso de su bolsillo, porque el viajecito lo cubren los Emiratos Árabes Unidos, agradecidos por la “solidaridad” del senador con la causa palestina. Qué generosidad la de los árabes. Y qué suerte la de Noroña, que siempre encuentra quién le pague la gira. Ya ni los influencers de TikTok logran viajes tan patrocinados. Mientras tanto, en México seguimos esperando que los senadores trabajen en lugar de hacer turismo revolucionario. Pero bueno, en la 4T la austeridad es selectiva: se viaja en nombre del pueblo, pero con gastos pagados desde el extranjero. Habrá que ver si Noroña regresa con un tratado de paz o al menos con una selfie junto a un misil. Porque si algo sabe hacer, es convertir cualquier tragedia mundial en escenario para su propio ego…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…
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