Sin Redundar.

Por Carlos Avendaño.

Cosecha completa… pero con incertidumbre en el campo sinaloense.  Este año, Sinaloa tendrá cosecha completa de maíz, con cerca de 500 mil hectáreas sembradas que podrían dejar más de 5 millones de toneladas para su comercialización, según cifras oficiales. Las presas del estado de Sinaloa rondan el 50% de su almacenamiento, una buena noticia después de la terrible sequía que azotó el ciclo pasado. En el papel, la derrama económica podría superar los 30 mil millones de pesos, pero el papel, ya se sabe, aguanta todo. Falta ver si el gobierno y los compradores garantizan precios competitivos, porque los productores llevan seis años y contando, sin conocer la rentabilidad real del campo sinaloense. La desesperación se palpa: apenas están por sembrar y ya bloquean casetas, carreteras y oficinas gubernamentales. Las protestas en Sinaloa se suman a las de otros 20 estados del país, todas con una exigencia común: precios justos y políticas que realmente rescaten al sector agrícola. Las mesas de negociación con el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, parecen más un teatro armado que un diálogo verdadero. Los campesinos lo saben, y por eso siguen en pie de lucha. A todos nos conviene que al campo le vaya bien, no solo a los agricultores. La economía del estado de Sinaloa, está debilitada por la inseguridad y la falta de inversión, y lo último que necesita Sinaloa es que su sector primario siga cayendo en empleos y en esperanza. El año pasado fue durísimo: poca agua, bajos precios y muchas promesas. Este ciclo parce que pinta mejor, si es que el gobierno deja de darles atoles con el dedo, y empieza por fin a darles resultados constantes y sonantes que se puedan palpar…

Bien-Pesca: el apoyo que siempre está “a punto” de llegar. Los pescadores de Sinaloa siguen esperando el tan prometido Bien-Pesca Estatal, apoyo que cada año -según el gobierno- “llega puntualmente”, aunque la realidad diga lo contrario. Estamos a mitad de octubre y apenas anuncian la entrega para esta semana. “Podría”, porque en este gobierno todo parece posible, menos que el dinero llegue a tiempo. El programa presume beneficiar a más de 32 mil pescadores y acuicultores con 3,750 pesos por cabeza. Cifra modesta, pero vital para quienes viven de lo que el mar quiera darles. La historia es la misma de siempre: Los recursos “están listos”, el padrón “está validado”, las cuentas “están abiertas”, pero el dinero no fluye. La Secretaría de Pesca asegura que “solo falta” la instrucción del Banco del Bienestar y que el convenio con CONAPESCA destrabe el proceso. Pero ese “solo falta” se ha vuelto letanía burocrática, tan vieja como los motores que ya no arrancan en los campos pesqueros. Mientras los comunicados oficiales celebran 122 millones de pesos en apoyos, en costas y bahías, lo que se multiplica no es el dinero, sino la frustración. Porque con discursos no se compra gasolina ni se reparan las redes. El Bien-Pesca debería ser un alivio, pero cada año se convierte en una carrera de resistencia contra la burocracia federal y estatal. Ojalá -y quiera Dios, como dicen los pescadores- que esta vez sí sea cierto eso de que “ya todo está listo”. Aunque, conociendo la marea política, lo más probable es que el dinero llegue… justo cuando ya no haya ni temporada ni paciencia…

Otra semana sangrienta en Sinaloa. Otra semana por demás violenta en Sinaloa. Al menos medio centenar de personas fueron asesinadas de acuerdo con los reportes extra oficiales de algunos medios locales y de las redes sociales que todo lo ven y nada ocultan. Y esto, sin contar la quema de viviendas, las balaceras y los enfrentamientos que estremecieron la zona centro y sur del estado. La violencia, simplemente, no descansa ni se toma respiro. Mientras tanto, las autoridades siguen sumando comunicados, conferencias y declaraciones, que intentan maquillar lo inocultable: que la inseguridad se ha normalizado. Qué ironía: las cuentas alegres de Omar García Harfuch sobre la estrategia de seguridad nacional no alcanzan para tapar la realidad ensangrentada de Sinaloa. Aquí, las cifras oficiales no cuadran con las cruces que se multiplican día tras día. Porque los números pueden mentir, pero la sangre en las calles no sabe de discursos…

La tragedia sin respuesta. Falta de reacción, de sensibilidad y sobrada soberbia. Así se resume la actuación del gobierno federal frente a los recientes desastres naturales en Veracruz, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí. Haber desaparecido el FONDEN fue sin duda un crimen costoso contra México. Los fenómenos naturales no preguntan colores partidistas ni calendarios electorales, simplemente golpean. El país quedó sin el instrumento que garantizaba respuesta inmediata. Lo peor: las autoridades sabían lo que venía. Protección Civil y la gobernadora de Veracruz contaban con la información suficiente para prevenir la tragedia. Sin embargo, prefirieron esperar a que el desastre hablara por sí solo. Cientos de familias buscan a sus desaparecidos entre el lodo, mientras el gobierno busca cómo justificar su inacción. El silencio oficial retumba más que el trueno. Y pensar que en los tan criticados tiempos “neoliberales”, los gobiernos acudían el mismo día, activaban el FONDEN, reconstruían caminos y levantaban viviendas. La presidenta Sheinbaum Pardo tardó tres días en llegar y lo primero que hizo fue pedir silencio. Qué ironía: antes hablaban de corrupción en la ayuda; ahora, ni ayuda hay para corromper. Los mexicanos no quieren callar su dolor ni indignación, aunque el gobierno crea que el desastre se apaga con discursos…

¡Morena quitará en 2026 recursos a seguridad, cultura, universidades y medio ambiente!  Porque claro, ¿para qué invertir en seguridad si ya vivimos en el paraíso de la paz? ¿Para qué financiar la cultura si el pensamiento crítico estorba? ¿Para qué apoyar a las universidades si los jóvenes ya tienen TikTok para aprender? ¿Y para qué proteger el medio ambiente si los desastres naturales se resuelven con abrazos? El presupuesto 2026 de la 4T llega con tijeras afiladas y prioridades invertidas. Los recortes alcanzan justamente lo que da sustento al país: el conocimiento, la seguridad, la identidad y el futuro ecológico. Mientras tanto, los programas clientelares siguen intocados, blindados, y cada vez más gordos. La consigna parece clara: menos ciudadanos pensantes, más votantes obedientes. Y en esa ecuación, la cultura, la educación, la ciencia y el medio ambiente salen sobrando. Pero tranquilos, que el gobierno nos promete más “austeridad republicana”. A este paso, lo único que quedará “republicano” será el eco de lo que alguna vez fue una República Mexicana…

Del “¡Vivos se los llevaron!” al “Guarden silencio, por favor”. Los estudiantes de la Universidad Veracruzana salieron a las calles para exigir la búsqueda de 192 compañeros desaparecidos tras las inundaciones. Ironías del poder: los mismos que ayer marchaban por los 43 de Ayotzinapa, hoy guardan silencio -o peor aún- piden silencio. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrentó los reclamos de los jóvenes… y su respuesta fue pedir orden, no justicia. Así cambian las cosas cuando el megáfono del pueblo se cambia por el micrófono del poder. Los morenistas hicieron carrera política al grito de “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, y ahora parecen olvidar que la memoria no se ahoga, ni siquiera entre lodo y promesas. Definitivamente, estimado lector, cómo cambia la gente cuando se sienta en la silla del poder. ¿A poco no?…

Vivienda para el Bienestar: impulso a hogares dignos y accesibles en México. El programa “Vivienda para el Bienestar”, impulsado por el INFONAVIT, representa un esfuerzo por reducir el déficit habitacional y de ofrecer hogares dignos a precios accesibles para las familias mexicanas. Con proyectos que incluyen viviendas de 60 metros cuadrados, dos recámaras y un costo promedio de 600 mil pesos para quienes califican, el programa busca transformar la vida de miles de familias al garantizarles un acceso a un hogar propio. Aunque los retos son significativos, los tiempos de entrega y los compromisos anunciados, sugieren que esta iniciativa podría convertirse en un cambio relevante dentro de la política de vivienda social en México, ofreciendo soluciones tangibles a las familias mexicanas quienes más lo necesitan…

Si estás considerando recibir un préstamo importante de familiares o de amigos, es recomendable consultar con un contador o especialista fiscal para garantizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y evitar posibles sanciones. Contar con la documentación adecuada y declarar correctamente estos préstamos, no solo constituye un requisito legal, sino que también protege tu situación financiera y fiscal, evitando complicaciones futuras…

Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…

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