Washington (RRC): En los últimos días, específicamente a principios de octubre de 2025, helicópteros de la unidad élite de aviación de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos, pertenecientes al 160th Special Operations Aviation Regiment (conocido como «Night Stalkers»), realizaron vuelos de entrenamiento en aguas del sur del Mar Caribe, a menos de 145 kilómetros (90 millas) de la costa venezolana.

Estos ejercicios involucraron modelos como el MH-6 Little Bird (de ataque ligero) y el MH-60 Black Hawk, operando cerca de plataformas petroleras frente a la costa noreste de Trinidad y Tobago.
Los vuelos se detectaron mediante análisis visual de imágenes y videos compartidos en redes sociales a inicios de octubre, confirmados por expertos en inteligencia abierta (OSINT). Estaban a unas 50-55 millas náuticas de puntos clave en la costa venezolana, como la zona de Caracas o Puerto La Cruz.
Un funcionario estadounidense anónimo confirmó que se trataba de misiones de entrenamiento para mantener la proficiencia de las tripulaciones, no de simulacros para una invasión terrestre.
Venezuela ha denunciado estos movimientos como «provocativos» y preparativos para agresiones, acusando a EE.UU. de planear ataques a infraestructura civil o asesinatos selectivos.
Algunos ven esto como una intensificación de la «guerra contra las drogas», mientras otros lo interpretan como presión diplomática para un cambio de régimen.
Este despliegue no viola soberanía venezolana directamente (ya que ocurrió en aguas internacionales), pero ha elevado las tensiones regionales
