Por Javier Zapata.
En medio de un clima económico ya de por sí complicado, las recientes posturas del Partido Acción Nacional en Nayarit han encendido las alarmas entre comerciantes locales. Medidas restrictivas, falta de diálogo y propuestas que parecen alejarse de la realidad del sector productivo han generado inconformidad y un sentimiento de abandono.
Mientras los comerciantes exigen apoyo para enfrentar la inflación, la falta de créditos y la inseguridad, la oposición parece más concentrada en la confronta política que en soluciones concretas. ¿Es esta la manera de construir un Nayarit más próspero o simplemente un intento por debilitar al sector que sostiene gran parte de la economía local?
Las voces del comercio piden algo simple: ser escuchadas. Pero la pregunta persiste: ¿el PAN está dispuesto a respaldar a quienes todos los días generan empleo y sostienen la vida económica del estado, o seguirá dándoles la espalda?
