RRC/Washington: La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, afirmó en una entrevista con Fox News que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, paga sobornos a los gobiernos de México, Honduras y Guatemala para facilitar el tráfico de drogas a través de un «puente aéreo» que permite el paso de cargamentos sin ser detectados. Según Bondi, este esquema incluye pagos y el intercambio de armas para garantizar acceso libre al espacio aéreo de estos países, con destino final en Estados Unidos. También señaló que Estados Unidos ha confiscado más de 700 millones de dólares en activos vinculados a Maduro, incluyendo aviones, propiedades y dinero en efectivo, y lo acusó de liderar el Cártel de los Soles, vinculado al narcotráfico.
Sin embargo, estas acusaciones han sido rechazadas por los gobiernos señalados. Honduras, a través de su Secretaría de Relaciones Exteriores, calificó las declaraciones de Bondi como «falsas» y destacó sus esfuerzos contra el narcotráfico. Guatemala emitió un comunicado negando el uso de su espacio aéreo para actividades ilícitas y afirmó no reconocer la legitimidad del gobierno de Maduro. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que no hay investigaciones ni pruebas que vinculen a Maduro con el Cártel de Sinaloa, exigiendo evidencia para tales acusaciones. Desde Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez calificó las declaraciones de Bondi como un «ridículo y barato show».
No se han presentado pruebas públicas que corroboren las afirmaciones de Bondi, y las acusaciones se enmarcan en un contexto de tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y los países mencionados, especialmente con Venezuela.
