RRC/Querétaro: La Agencia de Investigación Ambiental (EIA), informó que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) controla varias minas de mercurio en la Sierra Gorda de Querétaro, México, para extraer y contrabandear este metal tóxico hacia Sudamérica, principalmente a países como Bolivia, Colombia y Perú. El informe, titulado “Los traficantes no dejan piedra sin remover”, detalla que entre abril de 2019 y junio de 2025, se traficaron aproximadamente 200 toneladas de mercurio desde Querétaro, lo que representa el mayor flujo ilegal documentado a nivel mundial. Este mercurio se utiliza en la minería ilegal de oro, generando un valor estimado de 8 mil millones de dólares en oro ilícito.
El CJNG ha establecido control sobre minas como Cristo Vive, La Fe, La Peña, El Mono y La Perla, instalando infraestructura de seguridad como torres de vigilancia, cámaras y puestos de control para proteger sus operaciones. La extracción se ha intensificado a niveles casi industriales, con métodos sofisticados para evadir regulaciones, como ocultar mercurio líquido en sacos de grava declarados falsamente como “material de construcción” o “piedras decorativas”. Estos cargamentos se transportan desde Querétaro a puertos como Manzanillo o Veracruz, y de allí a Sudamérica.
La operación está liderada por figuras como Juan José Zamorano Dávila, quien ha estado involucrado en el contrabando de mercurio por más de una década, y su pareja, Alejandra Pulido Briseño, exdiputada del PAN, señalada por conocer el esquema. La EIA destaca que México, a pesar de haber firmado el Convenio de Minamata para reducir el uso de mercurio, permite su explotación hasta 2032, lo que facilita estas actividades ilícitas. La organización urge a las autoridades mexicanas a recuperar el control de estas minas y desarticular las redes de contrabando debido al grave impacto ambiental y humano, incluyendo contaminación extrema en suelos y ríos, y violaciones de derechos humanos asociadas al CJNG.
