RRC/Chihuahua: La violencia en la Sierra Tarahumara, Chihuahua, ha forzado el desplazamiento de comunidades indígenas, principalmente de los pueblos warijó y pima, en ocho localidades del municipio de Guadalupe y Calvo, como San José de la Trompa.
Desde el 15 de junio de 2025, se reportaron ataques con detonaciones, despojo, tortura y bombardeos con drones por parte del grupo criminal «Los Salazar», según denuncias de los afectados.
Decenas de familias han huido, buscando refugio en otras zonas de Chihuahua, Sinaloa o el norte de México, enfrentándose a condiciones precarias, discriminación y pérdida de su identidad cultural.
Organizaciones civiles han exigido a las autoridades una estrategia de seguridad efectiva, la instalación de bases militares permanentes, ayuda humanitaria y el reconocimiento legal de las víctimas de desplazamiento forzado.
A pesar de las denuncias, las autoridades han minimizado el problema, y la Fiscalía de Zona Sur ha señalado que no se han identificado legalmente casos de desplazamiento forzado en la región.
